Cuando se conmemora el 20 aniversario de la muerte del Edil del Partido Popular en el Ayuntamiento de Ermua, Miguel Ángel Blanco, se suceden en toda España concentraciones en recuerdo del joven asesinado por ETA en julio de 1997.
Un recuerdo con el que se rinde homenaje a todas las víctimas que la banda terrorista ha dejado en su larga andadura de terror y violencia.
También el Ayuntamiento de Villarrobledo guardaba hoy 5 minutos de silencio, uniéndose a este homenaje en solidaridad con las víctimas y sus familias.
Durante los últimos días se recuerda que el 10 de julio de 1997 Miguel Ángel Blanco fue secuestrado por tres miembros de ETA, que exigieron el acercamiento de los presos de la organización terrorista a las cárceles del País Vasco. Un ultimátum de 48 horas dirigido al Gobierno del entonces Presidente José María Aznar.
El asesinato de Miguel Ángel Blanco supuso una importante movilización en contra de ETA y tras su muerte se acuñó el término «Espíritu de Ermua» .
Su secuestro y asesinato por lo cruel, frío y violento provocaron un sentimiento social de rechazo hacia ETA en grandes sectores de la ciudadanía.
El 13 de julio a las 4 y media de la tarde, después de doce horas de agonía en coma irreversible, Miguel Ángel Blanco fallecía convirtiéndose entonces en la víctima número 778 de ETA.
En ese momento, se encontraba al frente de ETA el terrorista más sanguinario de todos, Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’. Él fue quien disparó dos veces en la cabeza a un Blanco maniatado y de rodillas tras mantenerle retenido durante las 48 horas de plazo dadas al Gobierno para acercar a todos los presos etarras a cárceles vascas a cambio de perdonar la vida del joven concejal del PP. 100 intensas y dramáticas horas que culminaron el 14 de julio a las 20.00 horas con manifestaciones masivas en toda España para mostrar el repudio a ETA. Las manos blancas se alzaban en todos los rincones del país como símbolo de paz y condena a los actos de la banda terrorista.
El cuerpo de Blanco llegaba a Ermua entre los aplausos de miles de personas que salieron a la calle para recibir al coche fúnebre. Los vecinos expresaban sus muestras de condolencia, alzando sus manos blancas en unas calles a rebosar.
El homenaje en Villarrobledo ha terminado en aplausos tras los cinco minutos de silencio, Rosario Herrera, primera Teniente de Alcalde, ha incidido en el hecho de que Miguel Ángel Blanco es el símbolo del rechazo de toda la sociedad hacia la violencia terrorista y a todas las víctimas fruto de la misma.
Para Bernardo Ortega, el asesinato del edil Popular supuso un antes y un después en la sociedad española en cuanto a su conciencia en contra de ETA perdiendo el miedo a expresar su rechazo. Los ciudadanos se unieron en su solidaridad y repulsa ante este asesinato que desencadenó en un sentimiento que ha perdurado hasta el día de hoy condenando a la banda terrorista y sus actos.
Ortega afirma que las administraciones deben demostrar este apoyo a las victimas también desde las más cercanas como en este caso el Ayuntamiento, criticando a la vez que desde el Consistorio local no se haya tomado ninguna iniciativa en relación a este homenaje como la de colgar en el balcón una “pancarta” como muestra de solidaridad y recuerdo a las víctimas.
Para Mario de la Ossa este recuerdo a Miguel Ángel Blanco también sirve para celebrar los “progresos de la democracia” en cuanto a la lucha antiterrorista en nuestro país, progresos conseguidos gracias a la unión social que así se hizo más fuerte en su lucha contra ETA. Un día también para que los más jóvenes que no recuerdan estos hechos de hace 20 años, sepan que forman parte de la historia de España y que su recuerdo sirve para solidarizarse con todas las víctimas y sus familias.
