Más de 15.600 jóvenes se benefician en Castilla-La Mancha de las políticas de retención del talento que ha puesto en marcha el Gobierno regional desde que comenzó la legislatura, con una inversión que supera los 33,1 millones de euros.
Así lo ha destacado el portavoz del Gobierno regional, Nacho Hernando, que ha asegurado que “si importante es el retorno al talento” al que se ha dado un impulso con el programa del Retorno Juvenil, no lo es menos su retención, “el dar oportunidades a los jóvenes de Castilla- La Mancha que puedan desarrollar, dentro de nuestra tierra, una carrera profesional acorde con su formación, peor que sobre todo les permita desarrollar un proyecto vital que les satisfaga”.
Una política de retención del talento que, como ha recalcado Hernando, “tiene sus resultados en Castilla-La Mancha, ya que mientras que durante la anterior legislatura 51.300 jóvenes menores de 30 años que habían abandonado el mercado de trabajo de nuestra región y la tasa de paro juvenil subió en más de 10 puntos, desde que comenzó esta legislatura, nuestra región ha experimentado un descenso de la tasa de paro juvenil de más de 21 puntos, bajando del 58,7 por ciento al 37,6 en tan solo dos años”.
Unos datos, ha añadido “que suponen que se han creado 17.000 puestos de trabajo para jóvenes, que hay 13.600 parados menos y que crece la actividad, o lo que es más importante, la esperanza de una generación que se está dado cuenta que en Castilla-La Mancha es la comunidad autónoma de toda la península ibérica que más está reduciendo su tasa de desempleo”.
Por otro lado el portavoz del gobierno ha anunciado que el Gobierno regional ha implantado desde el 1 de octubre el sistema de monitorización continua de glucosa, dentro de los productos financiados por el sistema público regional, es decir, sin coste para las familias. De esta forma, ha dicho, Castilla-La Mancha se convierte en la primera Comunidad Autónoma que facilita esta prestación asistencial en nuestro país.
Hernando ha subrayado que se trata de una medida “pionera” en España, que “supone un antes y un después” en la calidad de vida de los cerca de 700 menores con diabetes tipo 1, con edades comprendidas entre los 4 y 17 años, así como para su entorno familiar más cercano.
Así, el portavoz del Ejecutivo autonómico ha subrayado que gracias a la monitorización continua de glucosa, “los padres tienen la tranquilidad de saber en cada momento los niveles de glucosa en sangre de sus hijos con sólo poner el medidor junto al sensor que tiene sobre el brazo, sin necesidad de pincharles para sacar sangre o despertarles mientras duermen, tal y como ocurre con los sistemas tradicionales”.