El Gobierno de Castilla-La Mancha ha sido informado del Plan de Revitalización de Infraestructuras Sanitarias para la Atención Primaria que está llevando a cabo el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM).
Así lo ha dado a conocer el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, tras la celebración del Consejo de Gobierno celebrado en el día de hoy, donde se ha aprobado el expediente para el inicio de las obras en el Centro de Salud de Elche de la Sierra (Albacete) por un importe de 2.200.000 euros.
Fernández Sanz ha explicado cómo tras la inacción del Partido Popular en la anterior legislatura, el Gobierno que preside Emiliano García-Page está dinamizando la construcción de infraestructuras sanitarias, tanto hospitalarias como Centros de Salud y consultorios locales.
En ese sentido, ha avanzado que tras la puesta en marcha de las obras en los hospitales de Albacete, Cuenca, Guadalajara y Toledo, el Ejecutivo Regional está dinamizando las actuaciones para las obras de construcción o reforma de 45 infraestructuras sanitarias para la Atención Primaria.
Entre ellas destacan la construcción de los Centros de Salud de Azuqueca de Henares, Balazote, Cifuentes, Hellín, Tomelloso, Toledo-Santa Bárbara, Villarrobledo y Elche de la Sierra.
Para el primer semestre de 2018, se comenzarán las obras en 22 de ellos, de los cuales 19 estarán finalizadas en ese periodo, estando los otros 23 en tramitación administrativa.
Según las estimaciones del SESCAM a lo largo de 2018, estarán acabados 20 y a lo largo de 2019 estarán finalizados otros 25.
Por otro lado, el Consejo de Gobierno ha aprobado la Estrategia contra la Pobreza y Desigualdad Social en Castilla-La Mancha, la “hoja de ruta para disminuir las tasas de pobreza y desigualdad y que la población de la región tenga mejor calidad de vida y de bienestar social”, como la ha calificado la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez.
La consejera ha destacado que la Estrategia pone el énfasis en la prevención, en especial de la pobreza infantil, y en la inclusión social activa y comprende tres ejes en los que se organiza 58 medidas, de choque, de prevención y de eficacia y gobernanza, para las que están previstos más de 1.000 millones de euros hasta el 2020.
Entre los objetivos que incluye la Estrategia destacan los que ponen el énfasis en la prevención, sobre todo de la pobreza infantil, y en la inclusión social activa, para “garantizar un nivel de renta que permita unos estándares de vida dignos a la población”, mejorar las condiciones y posibilidades para “el acceso y mantenimiento de una vivienda digna, adecuada y asequible, con especial atención a la ciudadanía en riesgo de pobreza y exclusión”, así como mejorar las condiciones y posibilidades de acceso al empleo de la población en edad de trabajar, sobre todo los grupos más vulnerables.