El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha valorado el nuevo proyecto del Hospital General Universitario de Toledo como “la operación que va a marcar la historia de la capital regional durante generaciones” y que, al mismo tiempo, “corregirá” la deuda existente con toda una generación que ya debería estar disfrutando de sus servicios.
Así lo ha asegurado el presidente del Ejecutivo regional tras la visita que ha realizado este martes a las obras del nuevo Hospital General Universitario de Toledo.
El presidente regional ha destacado el “impacto económico, social y urbanístico” que supondrá la puesta en marcha de esta infraestructura sanitaria para una ciudad como Toledo, que está experimentando una “auténtica revolución” en su desarrollo, con proyectos de iniciativa privada como el futuro parque temático Puy du Fou.
En este sentido, el jefe del Ejecutivo autonómico ha valorado el hecho de que se esté contratando a trabajadores vinculados a la comunidad autónoma; una plantilla que actualmente asciende a 340 personas, que llegará en noviembre a los 500 empleados y que, próximamente, seguirá sumando efectivos hasta llegar a los 1.000, lo que convertirá al Hospital General Universitario de Toledo “en la mayor empresa” de Castilla-La Mancha.
Del mismo modo, ha destacado la dotación de 50 millones de euros en infraestructuras tecnológicas que lleva aparejado el proyecto o su carácter universitario, lo que constituirá “una veta más de consolidación” de las enseñanzas superiores en Medicina en la capital de Castilla-La Mancha.
Al mismo tiempo, el presidente de Castilla-La Mancha ha lamentado cómo el proyecto diseñado por el anterior Ejecutivo autonómico pretendía recortar el hospital a la mitad, dotarlo de servicios por debajo de los que presta el actual ‘Virgen de la Salud’ y condenar a los pacientes del norte de la provincia a ser derivados a hospitales privados de la sanidad madrileña.