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Un centenar de vehículos se daban cita en la X edición de la Concentración de Vehículos Clásicos Ruta de la Vid.

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El Club Clásicos Villarrobledo, celebró ayer su tradicional concentración “Ruta de la Vid” en su décimo aniversario.
Un evento esperado ya en la localidad y que como cada año consiguió congregar en torno a un centenar de vehículos clásicos tanto de Villarrobledo como de otros puntos del país.

Alrededor de las 9 de la mañana la caravana de vehículos partía en su ruta hasta la localidad toledana de El Toboso, 50 km de recorrido que discurrieron por cuatro provincias diferentes, desde Villarrobledo, Las Mesas, en Cuenca, Pedro Muñoz, en Ciudad Real, llegando a El Toboso, en la provincia de Toledo, donde fueron recibidos por su alcaldesa, en una mañana en que el tiempo acompañó y en la que el despliegue organizativo, ayudados por el motoclub Frooz hizo que todo se desarrollara según lo previsto para el disfrute de todos los amigos que ayer visitaban Villarrobledo.

Tras la visita a El Toboso y el almuerzo de rigor la ruta volvía a Villarrobledo, pasando esta vez por la localidad de Socuéllamos, en un espectáculo que los vecinos de las diferentes localidades no querían perderse. Finalmente los vehículos llegaban a la plaza vieja, donde todos podían acercarse a ver de cerca estas joyas del motor.

Allí se encontraba el concejal de Deportes y Festejos, Joaquín Planelles, que ponía en valor el trabajo realizado por el Club Clásicos Villarrobledo para alcanzar esta décima edición de la Ruta de la Vid, un evento que define como cultural esta vez a través de los vehículos clásicos que se encargan de crear una jornada diferente y llamativa en la localidad.

Después, les esperaba una comida de hermandad en el Restaurante Casa Lorenzo donde se hizo entrega de los reconocimientos y obsequios a los diferentes clubes participantes así como los premios Quijote y Sancho.
Este año, el premio quijote fue para el Club de Automóviles Antiguos de Valencia que precisamente el año pasado cumplía su 50 aniversario y que recogió Jesús Gutiérrez, un villarobledense afincado en Valencia y que quiso participar en la ruta acompañado de sus compañeros del club.

El premio Sancho, fue para el Club 4×4 Villarrobledo que a pesar de su corta andadura como club está demostrando una gran iniciativa y actividad para organizar en Villarrobledo eventos relacionados con este tipo de deporte y ofreciendo nuevas alternativas en la localidad.

Una buena jornada donde los amantes del motor compartieron afición de la mano del Club Clásicos Villarrobledo que ya está pensando en la ruta de la Vid del próximo año.

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