La consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez ha señalado que el Gobierno de Castilla-La Mancha “defiende que la gestión de los Servicios Sociales Básicos sea municipal” y lo demuestra, dice, en el nuevo “marco de concertación”, que va a servir para “agilizar, mejorar, adelantar las convocatorias y los pagos a los ayuntamientos”.
Así lo ha asegurado en el tercer debate del pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha.
La consejera de Bienestar Social ha reprochado la actitud del Partido Popular diciendo que durante la anterior Legislatura desmanteló los Servicios Sociales básicos, prescindiendo de 245 profesionales especializados dedicados a la Atención Primaria, de forma paralela, desde que el Gobierno de España aprobó la Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local (LRSAL), cuya aplicación finalmente ha quedado paralizada.
Frente a esa actitud, dice que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha incrementado el presupuesto de servicios sociales de 60,3 millones de euros en 2014 a 64,9 millones en 2016, ha aprobado un Plan de Concertación para mejorar la financiación de los ayuntamientos, tomando medidas para agilizar, mejorar y adelantar las convocatorias y los pagos a los ayuntamientos.
Finalmente, la consejera ha recordado que el rechazo a los presupuestos “ha impedido crecer y mejorar los servicios”, pero ha tranquilizado a los ciudadanos “porque ha dicho que el Gobierno del Presidente García Page garantiza los programas de 2016” al tiempo que “confía en la responsabilidad de esta Cámara para mejorar la vida de los ciudadanos de esta Región, prestar la atención que necesiten para conseguir el bienestar social”.
