El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha presidido la reunión de la comisión de seguimiento del Eje 7 de Agricultura y Sostenibilidad dentro del Pacto por la Recuperación Económica de Castilla-La Mancha 2015-2020, en la que ha destacado la reciente aprobación de 1.170 expedientes de jóvenes que se van a incorporar a la actividad agrícola o ganadera en Castilla-La Mancha, “una cuarta parte de mujeres”, con la relevancia que implica para el desarrollo rural.
Martínez Arroyo también ha puesto de manifiesto la apuesta del Gobierno regional en el impulso de la industria agroalimentaria en la que se han puesto en marcha dos exitosas convocatorias de ayudas FOCAL, una primera dotada con 50 millones de euros “que movilizó 300 de capital privado” y otra muy reciente de 70 millones de euros “que ha conseguido movilizar cerca de 500 millones de euros de inversión privada”.
En este sentido, el consejero ha detallado que en la última convocatoria de ayudas FOCAL va a beneficiar a 408 empresas de Castilla-La Mancha por sus proyectos presentados para invertir en el sector agroalimentario de la región.
Martínez Arroyo ha recordado que uno de los objetivos del Gobierno regional es aumentar la facturación en el conjunto del sector del vino, tal y como anunció hace unos días el presidente Emiliano García-Page. Pasando de los 1.000 millones de euros de este momento a 2.500 millones de euros dentro de 10 años” y esto es posible, ha garantizado el consejero, “sólo desde la planificación sectorial y, particularmente, desde la integración de las empresas cooperativas». Para ello, en diciembre pasado, el Gobierno regional aprobó el Decreto que define la facturación mínima de las Entidades Asociativas Prioritarias de Interés Regional (EAPIR); una medida que influye de forma “tajante” desde la perspectiva de las bodegas, fundamentalmente, de las empresas cooperativas.
El titular de Agricultura en Castilla-La Mancha ha manifestado que para el sector vitivinícola, el Gobierno regional ha establecido en 45 millones de euros la facturación mínima que tienen que tener las entidades resultantes de los procesos de integración comercial de varias cooperativas “para obtener más ayudas, por ejemplo, en la línea de inversiones en bodegas”. También influirá en que los socios de las cooperativas tengan más ayudas cuando las soliciten de forma individual, por ejemplo, en la incorporación de jóvenes agricultores, en la modernización de explotaciones y en todas las que sea posible según la normativa. A su juicio, esto es muy importante porque el objetivo, dentro de la planificación impulsada por el Gobierno de Emiliano García-Page, es que las bodegas tengan mayor tamaño y sean capaces de negociar mejor en la cadena alimentaria.
Al igual que ya hicieron los sindicatos CCOO y UGT, constituyendo una federación específica para el sector agroalimentario; el consejero ha anunciado que el Gobierno regional está trabajando con la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM) para que dentro de la organización empresarial haya una interlocución clara para este sector.
