La Comunidad de regantes de Villarrobledo celebró ayer martes una asamblea extraordinaria debido a la inquietud de los usuarios ante la nueva normativa que los obliga a formar parte únicamente a la Masa Rus Valdelobos, que tendrá sede en San Clemente.
Bernardo Díaz informó que ante esta nueva situación, la junta de gobierno de la Comunidad de regantes, acordó que lo único que podían ofrecer a los usuarios sería que a través de una cuota mínima de mantenimiento de la oficina de Villarrobledo, se seguirían prestando los servicios básicos como la asesoría jurídica, que evitaría que los usuarios se tuviesen que desplazar hasta San Clemente para estos trámites.
Las cuotas de permanencia a todos aquellos que quieran continuar con la oficina de Villarrobledo, será en principio de 60 céntimos por una hectárea y 15 euros por pozo, con el fin de prestar unos servicios mínimos.
Para Bernardo Díaz, es “un error” haber firmado las dotaciones de 100 metros cúbicos por hectárea, ya que lo considera un riego de secano, que podría perjudicar seriamente a los viñedos, con lo que dice que el año próximo podría darse un plan de extracciones de 1300 metros cúbicos en herbáceos y de 700 metros cúbicos por hectárea.
Además lo considera “un atropello por parte de la administración” debido a que dice que esta nueva normativa sólo se está aplicando en el alto Guadiana, a pesar “de que haya más de 200 masas sobreexplotadas en toda España”.
Bernardo Díaz no admite la presión a la que dice que está sometida la Comunidad de Regantes por parte de la Confederación del Guadiana, que dice, perjudica no solamente a Villarrobledo, si no a todas las masas, siendo las más perjudicadas la Masa 1, Masa 2, Campo de Montiel y Rus Valdelobos.
Desde la Comunidad de Regantes de Villarrobledo instan por último a todos los usuarios de la cuenca del Guadiana a ser capaces de unirse con miras al futuro del año próximo.
