El Concejal de Obras, Juan Luis Íñiguez, ha anunciado esta mañana que tras las reuniones mantenidas don los propietarios de la alcoholera de la viuda de Joaquín Ortega, se ha conseguido el compromiso por parte de la empresa del traslado definitivo de la misma a su destino en la carretera de Barrax, número 5.
Según el concejal este es un asunto prioritario en la agenda política del gobierno municipal por lo que el pasado martes se celebró una reunión con los empresarios, en la que estuvo el propio Juan Luis Íñiguez y la concejala de medioambiente, Mª dolores Sánchez. Fue una reunión cordial en la que finalmente la empresa se comprometió a presentar un proyecto de viabilidad en el mes de noviembre para determinar los plazos en los que la alcoholera se irá trasladando de forma paulatina a su nueva ubicación.
Ahora se trata de que los técnicos de la empresa comiencen a trabajar en este proyecto que no solo responde a una reivindicación política del equipo de gobierno sino también del resto de grupos, así como de la sociedad de Villarrobledo en su conjunto.
Recuerda Íñiguez que fue en el año 2004 cuando se aprobó por unanimidad de todos los grupos municipales que conformaban el Ayuntamiento, la adjudicación del plan de actuación urbanizador del polígono industrial donde se debería ubicar la alcoholera. Lo que supuso que el Ayuntamiento ponía a disposición de la empresa el lugar para su re ubicación fuera del casco urbano. Traslado que comenzó a realizarse pero que finalmente se paralizó quedando parte de la empresa en ese polígono y otra parte en las inmediaciones de los institutos en el barrio de San Antón.
Desde el gobierno municipal existe una preocupación por la situación del Barrio en el que se ubica la alcoholera, una ubicación que definen como anacrónica al encontrarse dentro del casco urbano, en zona de institutos, centro de salud y barrio residencial, un barrio, el de san Antón, que ha reivindicado en muchas ocasiones el traslado de la alcoholera fuera del mismo. Reconociendo el concejal que la situación en cuanto a malos olores, emisiones y humos acaba afectando al resto de la localidad.
Dice Juan Luis Íñiguez que por parte de la empresa se comprende también la urgencia del traslado y que incluso han reconocido que están interesados en el mismo por motivos logísticos y de funcionamiento de la empresa.
Lamenta el concejal que se haya demorado tantos años el traslado de la alcoholera viuda de Joaquín Ortega aunque se muestra satisfecho por haber retomado el proyecto con la esperanza de que se materialice lo antes posible una vez conseguido el compromiso de la empresa con la que existe, dice un clima de entendimiento y coincidencia en los objetivos, por lo que desde el gobierno se confía en que esta vez el compromiso sea efectivo.
ES evidente que para la empresa supone un desembolso económico importante en el que previsiblemente colaborará la Junta de Comunidades a través de las líneas de subvenciones de las que dispone, algo que la empresa debe estudiar de cara al proyecto de viabilidad para su traslado.
