Esta mañana la portada occidental de la iglesia de sana Blas, justo en Plena Plaza vieja, atraía las miradas de los vecinos y curiosos que veían como una gran grúa y un grupo de obreros colocaban una verja de hierro forjado a modo de cancela en dicha portada.
Algunas de las personas más mayores que se encontraban en la plaza nos comentan que en otros tiempos ya existía un enrejado en este lugar que terminó desapareciendo.
Hoy, San Blas vuelve a contar con su enrejado, por un lado como forma de recuperar ese elemento perdido y por otro, como forma de proteger la portada más vulnerable de la iglesia, al ser la más expuesta.
El herrero encargado de los trabajos, José Enrique Melero, nos cuenta que le ha costado la friolera de cinco años terminar este encargo ya que afirma que todas y cada una de las piezas que componen la verja están realizadas de forma artesanal.
Las dos hojas de esta verja de hierro se apoyan en dos pilares también de forja que cuentan con 250 adornos cada uno de ellos, llevados a cabo tras una serie de bocetos y dibujos muy elaborados.
Cada puerta de la cancela supera los 3 metros y medio de altura, siendo las cerraduras realizadas también de forma artesanal.
Jose enrique melero se siente orgulloso de esta obra de hierro forjado, debido al tiempo dedicado en hacerla y al lugar preferente que ocupará de ahora en adelante en la plaza de la localidad.
Una imponente verja, que resguardará la puerta de la iglesia ofreciendo una imagen distinta de la misma a la que ahora todos nos tendremos que acostumbrar.
