El concejal popular Bernardo Ortega ha comparecido en rueda de prensa para dar a conocer a los vecinos el sectarismo y carácter dictatorial y antidemócrata, que dice tiene el Alcalde Alberto González con los plenos municipales.
Ortega ha recordado que el alcalde presumía de que gracias a él los vecinos y asociaciones de la localidad podrían manifestar sus inquietudes en los plenos municipales, a lo que asegura Bernardo Ortega que únicamente desea que participen en él personas que sólo tengan que hablar mal del Partido Popular, y que lo que hace en realidad es faltar el respeto a los vecinos. El concejal se refiere a la petición de los vecinos del Barrio Don Quijote y Nueva Villa, de poder manifestar su malestar tras el término de la concentración motera Rocinante, que se desarrolló en dicha zona de la localidad y a los que finalmente desde el Partido Socialista, se les comunicó que no podían participar en el pasado pleno del mes de junio.
Esta decisión dice Bernardo Ortega, no coincide con el resultado obtenido a través de las votaciones en la comisión en la que se decidió, ya que se aprobó que esta Asociación participara con los votos a favor de Se Puede Villarrobledo, Izquierda Unida y PP, y con la abstención del Partido Socialista, que finalmente puso la excusa de que se produciría un agravio comparativo con otras asociaciones que no han podido participar en plenos anteriores.
Por ello asegura Ortega que para el alcalde, hay vecinos de primera y de segunda, al igual que ocurre con trabajadores municipales.
En concreto, el escrito de los vecinos del Barrio Don Quijote criticaba la organización y el malestar a raíz de la Concentración motera Rocinante, de la que asegura el concejal, se han producido pérdidas económicas que rondan los 60.000 euros y que deberá pagar los ciudadanos de la localidad.
El concejal popular ha pasado a leer el escrito que desde la asociación de vecinos iban a poner en manifiesto en el pleno, mostrando su solidaridad con los vecinos.
Los vecinos se quejaban de agresiones a las viviendas, además de música hasta altas horas de la madrugada, basura y vidrio, muchos de ellos en las instalaciones del Colegio Giner de los Rios, así como también de la instalación de escenarios musicales a tan solo 20 metros de las viviendas de esta zona. Los vecinos rechazaban estas actividades y se encontraban desamparados por el Ayuntamiento, pidiendo que no se realicen eventos de estas características en esta zona, incluyendo la tradicional Castellana, que este año se prevé, dice, instalar en el lugar donde se ubicó el escenario de Rocinante.
El concejal popular además asegura que los vecinos intentaron contar estos problemas a la televisión regional, que tras decirle el Partido que gobernaba en la localidad, hicieron de oídos sordos a su denuncia.
