El Portavoz Popular, Bernardo Ortega, se ha referido hay al que considera “el punto más polémico” del Pleno celebrado ayer como es la propuesta organizativa de servicios municipales que presentó el Equipo de Gobierno.
Una propuesta con la que Ortega afirma que se pretendía “poner a un grupo reducido de trabajadores municipales, concretamente a 6, complementos económicos” y que el Partido Popular votó en contra, al igual que SPV y el concejal no adscrito Juan Santos, por lo que finalmente no salió adelante.
Señala Ortega las razones de este voto es la consideración desde su grupo municipal de que “se estaba produciendo un agravio comparativo” con el resto de trabajadores municipales.
El Portavoz popular afirma que esta propuesta no era de extrañar al haber anunciado el Alcalde tras la no aprobación de la RPT en el pasado mes de diciembre que asumía las competencias en materia de personal y que gobernaría a por decreto en esta materia como afirma Ortega que recogieron algunos medios de comunicación provinciales.
Para Bernardo Ortega con estas afirmaciones y con la presentación de esta propuesta en pleno el Alcalde no debe molestarse cuando le llama “cacique” ya que considera “que no es ningún insulto”. Dice el Portavoz que el insulto es el que realiza González día a día a todos los ciudadanos de Villarrobledo con propuestas como la de ayer en pleno con la que insiste en que quería poner “complementos a un reducido número de trabajadores”.
Ortega quiere sacar a Alcalde de dudas sobre el significado de la palabra cacique haciendo uso de las definiciones que sobre este término recoge la Real Academia Española. Definiciones que dice que “pegan” a Alberto González porque remitiéndose a la RAE Ortega insiste en que el alcalde “es un cacique” porque “ejerce un poder abusivo” y porque “ejerce excesiva influencia en asuntos políticos” como dice que se pudo ver con la compra de carnés para el CP Villarrobledo y como de “manera caciquil” ha pretendido poner complementos a determinados trabajadores o como realiza un “trato discriminatorio” con algunos ciudadanos con problemas de discapacidad a los que dice Ortega “que quiere quitar rampas o plazas de aparcamiento” o impidiendo que un ciudadano con discapacidad acceda al servicio de fisioterapia en la piscina cubierta.
Por lo que el Portavoz dice al Alcalde que “cacique no es un insulto” sino “su verdadera definición.
Respecto a la propuesta de Pleno, Ortega explica que el voto en contra del Partido Popular responde también a que el pasado viernes en la mesa de negociación tanto el Grupo Popular como todos los sindicatos con representación en el Ayuntamiento mostraron su rechazo a la misma a la vez que informa de que todos coincidieron en que el documento que realmente determina la excepcionalidad de estos complementos es la RPT.
Algo que también se plasma dice, en el informe del Secretario del Ayuntamiento y en el elaborado por el Interventor, en los que se dice que el instrumento adecuado para la ordenación del personal es la Relación de Puestos de Trabajo.
En este sentido Ortega afirma que al Alcalde no le gusta hablar de RPT ya que dice que “la quiso aprobar por la gatera” sin ningún tipo de consenso con los sindicatos porque lo que pretendía era “cubrirse las espaldas” ante el requerimiento del juzgado que obligaba al Ayuntamiento a la realización de este documento, ante una posible inhabilitación política.
Una RPT que ha sido llevada a pleno en dos ocasiones. La primera de ellas en julio de 2016 “sin negociar” y de manera “esperpéntica” y la segunda en diciembre de 2017 donde no se contaba con el apoyo de los sindicatos, ni con la mayoría de los trabajadores ni de los grupos políticos. “un segundo fracaso” según Ortega que además contaba con un informe del Interventor en el que afirmaba que no existían créditos suficientes ni partida presupuestaria para aplicar la RPT”.
Algo que señala Ortega que también se decía en el informe al respecto de la propuesta presentada ayer en pleno, informando de que las modificaciones retributivas suponen un incremento en los gastos de personal de 27.183 euros anuales a los que habría que sumar los atrasos por la retroactividad del acuerdo, en algunos casos desde 1 enero de 2017, en otros desde diciembre de 2015 y en otros desde noviembre de 2017. Todo ello supondría un importe total 61.000 euros una vez sumados los gastos de seguridad social y que tendrían que ser incluidos en los presupuestos de 2018.
En ese mismo informe el Interventor expone que el acuerdo de pleno en caso de aprobación debe quedar “supeditado a la existencia de crédito adecuado y suficiente”.
Para Ortega el problema no es que no exista partida presupuestaria sino que tampoco hay presupuesto de 2018 continuando a 1 de febrero de 2018 con el presupuesto prorrogado de 2016.
Otra de las razones del voto en contra del partido Popular es que dice Ortega que han solicitado en numerosas ocasiones que antes de abordar cualquier tipo de complemento a grupos reducidos de trabajadores se abone la deuda pendiente con los trabajadores municipales, dando cumplimiento al compromiso del propio equipo de gobierno en las reuniones previas al Pleno de diciembre donde se vio la Relación de Puestos de Trabajo.
Dice Ortega que el Partido Popular no va a hacer lo mismo que dice que hizo en pleno ayer el concejal de Economía que fue instar a los trabajadores afectados por la no aprobación de esta propuesta a acudir a los tribunales a denunciar al Ayuntamiento.
Por último se refiere Ortega a la intervención del Alcalde en este punto del pleno, con la que dice que “desacredita y desautoriza a sus concejales”. Intervención en la que dice que al no tener argumentos volvió a aludir a los “despidos y a los mal llamados asesores” del Partido Popular.
Ortega recriminó al Alcalde en este punto que “dejase de llamar a estos trabajadores municipales de manera despectiva asesores del partido Popular”, recriminando también que González se refiriera a ellos como “amigos del Partido Popular” ya que dice Ortega que estos tres trabajadores Municipales se merecen el mismo respeto que cualquier otro trabajador.
Cansados los Populares de que el alcalde solo defienda a determinados trabajadores que según Ortega casualmente son “la mayoría familiares y allegados socialistas”
Tres trabajadores municipales, insiste el Portavoz en que tiene familia al igual que el resto por eso dice que no van a consentir al alcalde que “hable con desprecio de ningún trabajador”.
