La Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Villarrobledo (AFIBROVI) celebrará un año más su tradicional Comida de Galardonados, una cita que alcanza ya su vigésimo primera edición y que se ha convertido en un encuentro de agradecimiento y convivencia con todas aquellas personas, empresas y colectivos que colaboran con la entidad a lo largo del año.
La comida tendrá lugar en el restaurante Casa Lorenzo, a partir de las 14:00 horas. Desde la asociación han invitado tanto a las personas homenajeadas como a quienes quieran acompañarlas a participar en este encuentro. Para confirmar la asistencia, será necesario contactar con AFIBROVI a través del teléfono 606 782 102, con el fin de facilitar la organización del número de comensales.
En esta edición de 2026, los reconocimientos serán para Mercería Cosamona, Farmacia San Clemente, Joyería Girón, Ana Zorí, enfermera y delegada de San Clemente, Vinícola Villarrobledo, representada por su presidente, Pepe Parra, y Lucía Andrade, de los medios de comunicación de San Clemente. También recibirán este agradecimiento Julián Lozano Requena, funcionario del Ayuntamiento de Villarrobledo y escritor; Susana Cortés Martínez, responsable de Eurocaja Rural en Toledo; Conchi Arenas, alcaldesa de Socuéllamos; la periodista y escritora Marta Robles, y Amparo Fernández, delegada de El Provencio y afectada por la enfermedad.

Desde AFIBROVI recuerdan que esta comida no tiene ningún carácter recaudatorio, sino que pretende ser un gesto de agradecimiento hacia quienes, con su colaboración y generosidad, hacen posible que la asociación continúe desarrollando su actividad. De hecho, la propia entidad asume el coste de la comida de las personas homenajeadas, que suelen rondar la docena en cada edición. Una manera de devolver, aunque sea con una invitación, parte de todo el cariño y apoyo que reciben durante el año.
Una colaboración que resulta fundamental para mantener iniciativas solidarias como su tradicional tómbola, que consigue reunir cada año más de un millar de regalos gracias a las aportaciones de vecinos, comercios y establecimientos. Sin embargo, detrás de estas actividades existe una labor mucho más amplia y constante que tiene como principal objetivo mejorar la calidad de vida de las personas que conviven con la fibromialgia y la fatiga crónica.
Actualmente, AFIBROVI cuenta con alrededor de 410 personas afectadas entre Villarrobledo y sus tres delegaciones. Una cifra que preocupa especialmente por la incorporación de pacientes cada vez más jóvenes. Desde la asociación señalan que están atendiendo a personas de apenas 40 o 41 años que llegan derivadas desde el hospital y que necesitan apoyo, orientación y acompañamiento para afrontar la enfermedad.
Para dar respuesta a estas necesidades, la entidad mantiene durante todo el año diferentes terapias y servicios, entre ellos rehabilitación, atención psicológica, taichí, yoga y terapia ocupacional. Desde AFIBROVI destacan especialmente la importancia de la rehabilitación y la ayuda psicológica, dos herramientas que consideran fundamentales para mejorar el día a día de las personas afectadas y retrasar, en la medida de lo posible, situaciones de dependencia.
A esta atención se suman charlas informativas, encuentros y actividades destinadas a ofrecer herramientas y consejos sobre cuestiones como la alimentación, las intolerancias o los problemas digestivos, frecuentes entre quienes padecen estas patologías. También continúan con sus mesas informativas, la conmemoración del Día Mundial de la Fibromialgia y distintas propuestas de sensibilización y solidaridad.
Una actividad que persigue también mantener viva la visibilidad de una enfermedad que todavía necesita más investigación, avances médicos y reconocimiento social. Desde AFIBROVI confían en que algún día pueda llegar un tratamiento que permita curarla y que las nuevas generaciones de pacientes puedan beneficiarse de esos avances.
Mientras tanto, la asociación continúa trabajando para acompañar a las personas afectadas, defender sus necesidades y recordar que detrás de cada diagnóstico hay personas que necesitan comprensión y apoyo. Y todo ello, sin perder el sentido del humor, porque, como bromeaban durante la comparecencia, si hace falta, hasta habrá que aprender a bailar encima de un garbanzo. Una muestra más de las ganas de seguir adelante que caracterizan a esta asociación.

