El balonmano volvió al Pabellón de los Pintores y lo hizo por todo lo alto. El CAB Villarrobledo comenzó este domingo la competición liguera con una victoria por 26-23 frente al Kiriko Deportivo Retamar, en un encuentro muy igualado que mantuvo la emoción hasta los últimos minutos y que contó con un auténtico ambientazo en las gradas.
Era la primera jornada de liga y también el reencuentro del equipo con su afición, que no quiso perderse el regreso de la competición y arropó a los locales durante todo el encuentro. Sobre la pista, dos conjuntos que llevan muchos años midiéndose entre sí protagonizaron un duelo intenso y de marcador muy ajustado. Los jugadores del CAB Villarrobledo respondieron al nivel que exigía el partido y supieron mantener la concentración en los momentos decisivos, conservando una pequeña ventaja que les permitió llegar al tramo final con opciones de cerrar el encuentro.
Finalmente, el marcador se quedó en un 26-23 que permite al CAB Villarrobledo comenzar la temporada sumando su primera victoria. Eso sí, el técnico Sergio Muñoz también señalaba después del encuentro uno de los aspectos a mejorar de cara a las próximas jornadas, ya que los extremos fueron, según el entrenador, uno de los puntos débiles del equipo, una circunstancia que permitió al rival encontrar por ahí una de sus principales vías de ataque.
El Kiriko Deportivo Retamar aprovechó esa situación durante diferentes fases del encuentro, aunque no fue suficiente para evitar que los tres puntos se quedaran en Villarrobledo. Primera jornada, primera victoria y un Pabellón de los Pintores que volvió a demostrar que el balonmano se vive con intensidad en la localidad, con una afición que respondió a la llamada y celebró junto al equipo este primer triunfo de la temporada.

