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Carmen Jiménez relata en Villarrobledo el robo que sufrió con el conocido “método del abrazo”

La tranquilidad de una mañana cotidiana se convirtió en un mal recuerdo para Carmen Jiménez, vecina de Villarrobledo, tras ser víctima del conocido “método del abrazo”, una técnica de hurto que continúa utilizándose para robar joyas y objetos personales aprovechando la distracción de las víctimas. Carmen ha querido compartir su experiencia para alertar a otros vecinos y evitar que más personas puedan pasar por una situación similar.

Este método suele seguir siempre un mismo patrón. Los autores se acercan con actitud amable y cercana, normalmente simulando necesitar ayuda o tratando de iniciar una conversación de confianza. En muchos casos recurren a gestos de afecto inesperados, como abrazos, besos o apretones de mano, creando un momento de confusión en el que aprovechan para quitar cadenas, pulseras o relojes con gran rapidez y habilidad. Las víctimas, en numerosas ocasiones, no se dan cuenta del robo hasta varios minutos después, cuando los delincuentes ya han desaparecido.

Carmen reconoce que todo ocurrió en cuestión de segundos y que en ningún momento imaginó que pudiera tratarse de un robo. Precisamente esa sensación de cercanía y aparente normalidad es una de las claves de este tipo de hurtos, donde los delincuentes buscan ganarse la confianza de la víctima antes de actuar.

La vecina de Villarrobledo ha querido contar públicamente lo sucedido para concienciar especialmente a las personas mayores y a sus familias, ya que suelen ser uno de los colectivos más vulnerables ante este tipo de engaños. Un testimonio con el que espera que otros vecinos estén más atentos y puedan reaccionar a tiempo ante situaciones similares.Ante estas situaciones, las autoridades recomiendan a los vecinos extremar las precauciones, desconfiar de personas desconocidas que se acerquen con excesiva confianza y avisar inmediatamente a la policía ante cualquier situación sospechosa.