El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha advertido esta mañana de la contradicción que supondría que “en España se abra paso el privilegio” en materia de financiación autonómica y “se rompa el concepto de progresividad en el reparto de la riqueza”, un principio que afirma que se defiende en Europa.
Así se ha pronunciado el jefe del Ejecutivo castellanomanchego en Santander, en la inauguración del curso ´De la idea a la acción: los 30 años del Comité de las Regiones y la evolución de la política de cohesión´, que promueve la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en el marco de la celebración del treinta aniversario de este organismo consultivo.
En este marco, García-Page ha señalado la “cohesión” como “un concepto español que costó que asumiera Europa, pero que se abrió paso de una manera absoluta” a fin de “ir compartiendo una cierta capacidad de convergencia” que parte dice, de que, “en Europa, paga más el que más tiene y recibe más el que menos tiene”.
El presidente castellanomanchego ha ensalzado los “consensos” y “acuerdos transideológicos” que propicia el Comité de las Regiones en el seno de la Unión Europea, un organismo que ha definido como “el foro de debate, probablemente, más plural y más pegado al suelo que hay” en el Viejo Continente, al tiempo que ha advertido del peligro que supone el “populismo” para el ideal europeo.
En el santanderino Palacio de La Magdalena, García-Page ha sostenido que “el Comité representa, de entrada, una forma de asentar el ideal europeo” y “garantiza cercanía” al tratar asuntos “elementales y políticas primarias” que son, en definitiva, los asuntos que “le importan a la gente”.
El efe del Gobierno regional ha señalado al populismo como “el mal de nuestros tiempos” que “en Europa se ha colado”, algo por lo que ha mostrado su preocupación en este foro.
En su intervención, Emiliano García-Page ha advertido de otra “amenaza” que supone el “intento de volver a un proceso de estatalización” que supondría que, “en vez de decidir las cosas a nivel europeo, entre todos”, medidas como las relacionadas con la Política Agraria Comunitaria “las vaya haciendo cada país por su cuenta”, algo que, según afirma, “es, literalmente, desandar el camino andado”.
