El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha avanzado esta mañana que, a partir de las próximas semanas, en marzo, se someterá a información pública el decreto que va a regular y “va a consolidar el sistema y el recorrido, el itinerario de integración laboral y los centros de capacitación laboral para personas con discapacidad”. García-Page hacía estas declaraciones esta mañana en la ciudad de Nyíregyháza (Hungría) en el transcurso de una visita a la entidad Mentorallás que trabaja con el grupo CECAP.
Los servicios de capacitación son servicios basados en el reconocimiento de la individualidad de la persona. Y su principal objetivo es potenciar los puntos fuertes de las personas con discapacidad y facilitar el aprendizaje de nuevas capacidades en todos los ámbitos de la vida de la persona.
A este respecto, ha valorado los datos de integración laboral de este sector, que ponen a Castilla-La Mancha tres puntos por encima de la media nacional en incorporación laboral de personas con discapacidad.
El jefe del Ejecutivo regional ha destacado los 25 servicios de capacitación con los que cuenta la comunidad autónoma por los que ya han pasado 7.000 personas, y ha destacado que cuatro de cada diez de estos usuarios ya han conseguido empleo estable.
Unión de fortalezas
En este contexto, el presidente de Castilla-La Mancha ha ofrecido a las autoridades húngaras unir fortaleza y trabajar conjuntamente para acceder a las ayudas que ofrece la Unión Europea.
García-Page ha estado acompañado por la consejera de Bienestar Social, Bárbara García Torijano y por el presidente de CECAP en Toledo, Andrés Martínez Medina, con quienes también ha visitado la Universidad San Atanas y el Servicio Social Szent Lukacs, una entidad social que atiende a personas con discapacidad y desarrolla diferentes programas comunitarios, de empleo, y residenciales.
Su ámbito territorial es nacional, y cuenta con su propia universidad, San Atanas. Actualmente el Grupo CECAP tiene en vigor un acuerdo de colaboración con esta entidad social, cuyo objeto es el diseño y la ejecución de proyectos y programas conjuntos de carácter social a favor de personas con discapacidad.
Para el presidente de Castilla-La Mancha la plena integración de las personas con cualquier tipo de discapacidad pasa por tres condicionantes: que crezca la economía para que se repartan los beneficios que genera en pro de ayudar a los que más lo necesitan, y padecen más desventajas de todo tipo; la segunda de las premisas es que una sociedad moderna “como la europea” debe considerarse tal en función de cómo trata a las minorías y a los que tienen más dificultades. Y en tercer lugar que todas las sociedades ricas deben ofrecer igualdad de oportunidades y condiciones a todas las personas.
