Noticias Política

SPV presenta una treintena de propuestas para incluir en el nuevo pliego del Viña Rock, pidiendo que se dé participación a los ciudadanos para recoger sus aportaciones.

Se Puede Villarrobledo ha registrado más de 30 propuestas de cara a mejorar el pliego de condiciones del nuevo contrato del Festival Viña Rock que se está negociando en las últimas semanas, después de haber concluido el contrato vigente durante los últimos 10 años.

Una batería de propuestas que piden que sean tenidas en cuenta ya que parten, en gran parte, de las aportaciones recogidas de los ciudadanos, aunque el concejal, Mario de la Ossa critica que el Gobierno Municipal junto al Grupo Ciudadanos haya elaborado un pliego, sin dar participación a los vecinos ni a los grupos políticos, que pretenden llevar mañana a Comisión Informativa Extraordinaria para su aprobación.

Desde SPV piden que se paralice esta Comisión y que se abra un proceso participativo, contando con los ciudadanos, con los grupos locales y con todos aquellos que tienen algo que decir respecto al Festival y que afirma que después de 25 años, la ciudad sabe lo que quiere, lo que se puede mejorar y lo que es necesario cambiar, porque insiste en que el Festival Viña Rock es de Villarrobledo y el contrato no se puede cerrar dice, “en la oscuridad de los despachos, sin contar con la gente”.

Añade que SPV lleva años trabajando en propuestas que mejoren el Festival, incluyéndolas ya en su programa electoral a sabiendas de que en esta legislatura abría que abordar el nuevo pliego. Además ante la inminencia del fin del contrato anterior, han realizado asambleas en los últimos meses donde los vecinos y vecinas han realizado sus aportaciones, que ha incluido en la batería de propuestas presentadas.

Por todo ello piden que junto a la ciudadanía, el gobierno municipal debe preocuparse de mejorar el contrato y no de volver “a malvender” el Festival y para esto piden que se convoque un Consejo Municipal de Cultura donde todos puedan expresarse y realzar sus propuestas, “para devolverle al pueblo lo que es del pueblo” y que no se pierda “el espíritu del Viña Rock” porque el nuevo contrato, reitera de la Ossa, no puede decidirlo únicamente el Gobierno.

En relación a las propuestas presentadas, Miryam Mondéjar incide en que la marca Viña Rock pertenece al Ayuntamiento de Villarrobledo, sin recibir retribución alguna por su uso ni por la venta del merchandising. Por ello piden que se negocie con la empresa un porcentaje destinado al Ayuntamiento en este sentido.

También piden que Villarrobledo reciba un ingreso de al menos 30% del total de la venta de entradas y que los puestos que se instalan en la avenida, puesto que lo hacen en suelo público paguen las tasas al Ayuntamiento y no a la empresa, como hasta ahora.

Debido a que dicen que los grupos locales, han quedado relegados, a una participación de apenas 25 minutos a las 3 y media de la tarde, cuando el recinto está vacío, proponen que se de más visibilidad a estos grupos, en un lugar más notorio, con varios conciertos de al menos 1 hora de duración, a lo largo del día intercalados con los grupos nacionales y a partir de las 7 de la tarde, con el compromiso de la empresa de incluirlos en la cartelería y de proporcionar la debida promoción.

Además proponen que la elección de los grupos locales y regionales que vayan a participar en el Festival se realice mediante un concurso de bandas, con conciertos en diferentes puntos d ella región y cuya final se realice en Villarrobledo una semana después del Viña Rock para saber qué grupos tocarán en la siguiente edición. Para ello piden que la empresa deje instalado uno de los escenarios para poder realizar la final de este concurso.

Otra de las propuestas pide que se estipule un precio fijo para las personas empadronadas en Villarrobledo de como máximo 25 euros, que la fiesta de bienvenida sea gratuita y que se ofrezca la posibilidad de entradas de un solo día. Reclaman también que dentro del recinto se disponga de fuentes de agua.

Por otro lado y ya que Villarrobledo pone a disposición sus infraestructuras, piden que se refleje en el contrato el compromiso de la empresa de invertir en ellas, con el repintado de calles si fuese necesario, con la limpieza de las calles del recinto o del camping, invirtiendo también en su mejora, así como en la reparación de las infraestructuras o mobiliario que se haya deteriorado en los barrios.

Incluyen también la instalación de paneles acústicos para amortiguar el sonido que afecta a los barrios más cercanos y que el personal contratado disponga de salarios y condiciones laborales dignas, así como que las horas extras del personal municipal sean asumidas por la empresa.

En cuanto al cuidado del medio ambiente, añaden que los vasos que este año se han vendido al precio de dos euros, puedan ser retornables y recuperar el dinero de su compra, que se instalen contenedores de envases por parte de la empresa y que se realicen campañas de concienciación medioambiental, además de la exigencia a la empresa de elaborar un plan de impacto medioambiental que se renueve cada año.

Para SPV la empresa debe hacer públicos los cachés de las bandas, “para dar transparencia al Festival”, además de realizar una auditoría anual.

Exigen que el contrato plasme la prohibición de que la empresa regale entradas a “los políticos y sus amigos”.

Otra de las propuestas incluye la elaboración de un protocolo frente a agresiones sexistas y homofóbicas y que la empresa se encargue de mejorar los accesos al festival para personas con discapacidad.

Reclaman que se incluyan en el cartel más artistas femeninas y que se permita a las asociaciones locales, instalar sus puestos con el fin de darse a conocer y obtener visibilidad en los días de festival

Desde SPV esperan que todas estas propuestas sean escuchadas por el Equipo de Gobierno para ser incluidas en el pliego, junto a todas las que puedan surgir tras haber escuchado a la gente , tras el proceso de participación ciudadana que insisten en que es imprescindible antes de cerrar las condiciones del contrato.