Desde el inicio de la guerra en Ucrania, que ocasionó el éxodo masivo de refugiados hacia las fronteras de su país, Bomberos Sin Fronteras ha realizado un seguimiento e inicio de contactos con diferentes organismos implicados en la emergencia humanitaria para monitorizar la situación.
Fruto de ello se han llevado a cabo varias intervenciones para, principalmente, traer refugiados ucranianos a nuestro país, aprovechando el viaje para llevar ayuda humanitaria a la frontera de Ucrania con Polonia.
Una de estas iniciativas partía desde Cuenca, Albacete y Toledo para el envío de ayuda humanitaria y posterior recogida y traslado a España de 42 refugiados desde la frontera de Polonia con Ucrania.
Así lo explican dos de los miembros de Bomberos sin Fronteras, que participaron en esta acción, pertenecientes al parque de Villarrobledo. El sargento Luis Enrique Utiel que además es Vicepresidente de Bomberos sin Fronteras señala que el viaje se iniciaba el pasado 15 de marzo, consiguiendo desplazar un convoy de 7 furgonetas, gracias a la colaboración de instituciones públicas y empresas privadas de las tres provincias.
Luis Enrique Utiel relata que el convoy llegaba a su primera parada en Cracovia, donde les esperaba Ulyana, su traductora, que además es vecina de Madrigueras desde hace años y que les acompañó durante el resto del viaje para facilitar los problemas con el idioma, llegando hasta el almacén internacional y posteriormente llegando a Przemisl, en la frontera entre Polonia y Ucrania, donde se encuentra el Centro de Refugiados.
Luis Enrique Utiel relata que el convoy llegaba a su primera parada en Cracovia, donde les esperaba Ulyana, su traductora, que además es vecina de Madrigueras desde hace años y que les acompañó durante el resto del viaje para facilitar los problemas con el idioma, llegando hasta el almacén internacional y posteriormente llegando a Przemisl, en la frontera entre Polonia y Ucrania, donde se encuentra el Centro de Refugiados.
Allí procedieron a recoger a 42 personas cuya salida del país ya había sido gestionada, entre las que se encontraban 14 niños, iniciando el viaje de vuelta para llevar a los refugiados a los lugares designados con el fin de que todas estas personas cuenten con todas las garantías de asilo y seguridad.
El sargento de bomberos afirma que se encontraron con numerosas dificultades durante el viaje pero que gracias a la colaboración de muchas personas se pudieron solventar. Señala que la dinámica para poder recoger a los refugiados en ese momento era que las personas que venían hacia España debían estar previamente reclamadas por familiares establecidos en nuestro país.
En este sentido cuenta que finalmente no pudieron con listas que cumpliesen esa condición, teniendo que reaccionar sobre el terreno, estableciendo contacto con la organización «Juntos por la Vida», a la que pusieron en contacto con los servicios sociales del Ayuntamiento de Villamalea que organizó la disponibilidad de hogares para los refugiados, con la implicación de la Delegación de Bienestar Social de Albacete y cruz Roja que ayudó en el albergue y desplazamiento de los refugiados hasta sus destinos con sus familiares.
42 personas que iniciaban su viaje hacia España, que abandonaban su país prácticamente con lo puesto, mujeres, niños y personas mayores que huían de la guerra, con miedo e incertidumbre y con las dificultades para poder comunicarse debido al idioma. Luis enrique Utiel explica que su labor fue entonces trasladarles la mayor tranquilidad, usando todos los medios para poder entenderse, bien en inglés o por gestos, haciendo todo lo posible para que esta situación tan difícil no lo fuera tanto.
Un viaje de más de 6.000 kilómetros, realizado en poco más de 4 días que ni el sargento, Luis Enrique Utiel, ni el cabo, también de Villarrobledo, Francisco Alarcón pensaban que algún día realizarían y que afirman que ha sido una experiencia muy intensa y emotiva, decididos a seguir ayudando en lo que se necesite mientras esta ayuda siga siendo necesaria.
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Impresionados también a su llegada a la frontera donde se encuentra todo el despliegue de organizaciones humanitarias, con mucha gente tratando de ayudar desde todas las partes del mundo.
Desde Bomberos sin Fronteras, además de esta acción se iniciaban otras como la iniciativa que partía desde Málaga para la recogida y el traslado a España de 11 refugiados en la frontera de Polonia con Ucrania, y para el envío de material y equipos de intervención para los bomberos de Ucrania desde el almacén centralizado que BSF dispone en Málaga, a través de los bomberos de Polonia.
Para ello se contaba con un autobús aportado por otras entidades colaboradoras. En este caso, además del material donado, Bomberos Sin Fronteras participaba con 2 de sus miembros que además son sanitarios para atender a los refugiados durante sus desplazamientos.
Otra de las acciones partía desde Alicante y consiste en la colaboración con diversas asociaciones y fundaciones, en el objetivo de fletar aviones desde el aeropuerto de Varsovia en Polonia hasta España. La función de BSF está siendo la de gestionar la logística necesaria en el centro de recepción de refugiados en las inmediaciones del aeropuerto, para identificar, acompañar, asegurar alimento y descanso, para finalmente completar el avión. Para ello han sido desplazados al terreno 5 miembros de BSF y se espera que otros 5 vayan a relevarlos en los próximos días, uno de estos relevos será JuanMa Navarro, bomberos de Villarrobledo que hoy partía de nuevo hacia Polonia.
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Con todo ello, desde Bomberos sin Fronteras señalan que lo que ahora se necesita para poder seguir realizando este tipo de intervenciones es apoyo económico, ya que aunque la ONG cuenta con sus propios fondos, las acciones son muy costosas.
