El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha propuesto, de cara al año 2025, que el cien por cien de los municipios de la región cuenten con plena conectividad; la desaparición de los libros de texto en las aulas de los centros educativos y la supresión del papel en las gestiones a llevar a cabo en la Administración autonómica.
Para el presidente García-Page, la situación de España en general, y de Castilla-La Mancha en particular, es un ejemplo a seguir en toda Europa en lo que a fibra óptica se refiere. Así, ha recordado que este país debe sentirse orgulloso de contar con más fibra que otros como Alemania, Italia o Francia.
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El presidente ha advertido de la necesidad de que estos procesos no conlleven fracturas sociales. Precisamente la dimensión social que conlleva la digitalización es una de las preocupaciones del presidente de Castilla-La Mancha, así como la carencia o la falta de seguridad en el sistema.A su juicio, la Europa de los 27 debería invertir más y hacer una gran apuesta en ciberseguridad.
Junto a estas inquietudes, Emiliano García-Page ha mostrado un especial recelo ante la posibilidad de que la digitalización, el trabajo en red y las comunicaciones online limiten el contacto entre personas y que ello conlleve una deshumanización que desemboque en la ruptura de la socialización.
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Así, el jefe del Ejecutivo regional se ha preguntado si los beneficios de la digitalización irán en la dirección de aumentar o disminuir la libertad, la democracia y la igualdad, o todo lo contario. Por todo ello, García-Page ha invitado a apostar por los cambios, pero con reglas.