Noticias Política

SPV vuelve a exigir un refuerzo de la atención telefónica y presencial en el Centro de Salud de Villarrobledo.

Los concejales de SPV, Miryam Mondéjar y Mario De La Ossa dan a conocer las actuaciones que han llevado a cabo para exigir a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha una mejor inversión para Centro de Salud de Villarrobledo.

Mondéjar recuerda la queja que, hace justo un año, presentaron desde la formación tanto al Defensor del Paciente como al Defensor del Pueblo para pedir el refuerzo del sistema telefónico del Centro de Salud de Villarrobledo ya que en la mayoría de las ocasiones este estaba saturado y los trabajadores y trabajadoras no podían atender el aumento de trabajo debido a las recomendaciones sanitarias que había en aquel momento.

La concejala menciona su éxito ya que desde el momento en el que realizaron esta queja, el servicio telefónico fue reforzado,

aunque lamenta que se hiciera a través de una empresa privada y al ser un call center solo soluciona el problema de pedir cita, pero sin poder ponerse en contacto con el médico de cabecera, enfermería u otros servicios.

Por este motivo, desde SPV, han vuelto a elevar una queja a los mismos organismos que hace un año para exigir, no solo ese refuerzo telefónico, sino un refuerzo de personal sanitario ya que creen que la atención de los médicos de familia son cruciales para la detección de cualquier enfermedad y éstos están saturados.

De La Ossa, por su parte, exige a la JCCM el necesario refuerzo en el servicio de asistencia telefónica. En este sentido, el concejal de SPV indica que el servicio de atención primaria ha sido la clave de la lucha contra el covid-19 y que hay tratarlo como merece, en referencia al refuerzo con personal público del servicio de atención telefónica y, sobre todo el necesario refuerzo, de las platillas de personal administrativo y sanitario de la atención primaria.

En relación a este último punto, De La Ossa indica que son muchas las bajas, jubilaciones y otras causas que están provocando que mucha de la plantilla esté sin cubrir por parte del SESCAM, “siendo muy necesaria una oferta pública a la altura que merece nuestro sistema sanitario”.

Así como en relación al personal facultativo de medicina familiar ya que afirma que “el número de cartillas asignado a cada facultativo de familia es demasiado alto y es necesario reducir el número de cartillas para poder ofrecer menores esperas y mayor calidad aumentando el trato personalizado”.