A pesar del COVID-19 y cumpliendo todas las restricciones y medidas de seguridad que las autoridades sanitarias imponen, las puertas de la Asociación de Parkinson Villarrobledo permanecen abiertas para seguir prestando sus servicios a los usuarios.
La Presidenta de la Asociación, Cati Haro señala que el único servicio que ha sido cerrado de manera preventiva por seguridad es el de estancias diurnas aunque se sigue con las terapias de rehabilitación, psicología o logopedia además del servicio de ayuda a domicilio, el SEPAP y el servicio de comidas.
Entiende Cati Haro que con el continuo cambio de fases y niveles los ciudadanos pueden llagar estar confundido pensando que el centro está cerrado y por ello quiere informar que por el contrario, se sigue trabajando, con menos aforo y con todas los protocolos activados, entendiendo que las terapias son muy necesarias y que la interrupción de las mismas de forma brusca y prolongada puede causar perjuicio a los pacientes.
Apunta que los efectos del anterior confinamiento se han dejado ver después ya que aunque desde la Asociación se ha llevado un seguimiento de los usuarios, con ejercicio en casa, no es lo mismo que las terapias presenciales.
Insiste la Presidenta en que se extreman todas las medidas sanitarias sin haber tenido hasta la fecha ningún contagio, medidas de seguridad con los usuarios, agradeciendo a las familias su responsabilidad y también por parte de los propios trabajadores y terapeutas con el fin de poder seguir con los tratamientos y salvaguardar la salud de quienes visitan el centro y de aquellos que reciben los cuidados en sus domicilios.
Distancias y amplios espacios en las rehabilitaciones grupales y desinfección continua en los vehículos de transporte, todo ello con el fin de que quienes necesiten lo servicios que se ofrecen desde Parkinson tengan la confianza de que se toman todas las precauciones para garantizar su seguridad.
Cati Haro anima a todos aquello que quieran conocer cómo se está trabajando en estos momentos a que acudan para comprobar que se trata de lugares seguros y además con la preocupación de seguir dando un servicio que es muy necesario para las personas con parkinson o con enfermedades neurodegenerativas.
