Ni uno solo de los ganaderos de ovino y caprino de Castilla-La Mancha que han cumplido los requisitos se han quedado sin las ayudas comprometidas para que pudieran hacer frente a la pérdida de renta durante los meses de marzo y abril de este año, debido a la pandemia.
Así queda reflejado en la resolución de ayudas hecha pública hoy, y que supondrá una inversión de 2,5 millones de euros para 2.674 beneficiarios, gracias a la aportación complementaria del Gobierno de Castilla-La Mancha a las ayudas estatales, y que servirán para solventar las dificultades de comercialización de corderos y cabritos, durante los meses de marzo y abril, como consecuencia de las limitaciones impuestas por el estado de alarma.
El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, así lo ha destacado hoy y ha avanzado que el abono de las ayudas se realizará a lo largo de la semana que viene y tienen un máximo de 1.200 euros por ganadero, que es lo considerado como pérdida de renta en esos dos meses.
Además, Martínez Arroyo se ha referido a los datos de exportación del sector agroalimentario de enero a agosto de este año, y que suponen que la venta de este tipo de productos ha alcanzado los 1.700 millones de euros. Un sector que en el mes de agosto ha representado 39 por ciento de las exportaciones del total de Castilla-La Mancha.