- El objetivo es evitar las complicaciones que pueda acarrear un infección por gripe, sobre todo en un momento de pandemia en que podría afectar también el COVID-19
En plena campaña de vacunación contra la gripe desde las autoridades sanitarias siguen recomendando esta vacuna en personas de riesgo con el fin de evitar las complicaciones que pudieran derivarse tras contraer este virus que aunque normalizado en gran medida entre la población puede acarrear problemas llegado el caso sobre todo entre los grupos más sensibles.
Como explica el doctor Miguel Vaira de Policlínica Villarrobledo, los grupos de riesgo están formados principalmente los mayores de 65 años y los menores de 5.
También mujeres embarazadas, con patologías crónicas o con déficits inmunológico. Personas internadas en residencias geriátricas.
Así mismo entran en este grupo de riesgo por el contacto a la hora del contagio a los pacientes, el personal sanitario y las fuerzas de seguridad.
Así mismo, cualquier persona aunque no pertenezca a estos grupos puede solicitar la vacuna contra la gripe sobre todo si se encuentran en contacto con personas que sí pertenecen a estos grupos de riesgo.
El doctor Vaira incide en que la vacuna de la gripe no comporto efectos secundarios perjudiciales para las personas y que aparte de pequeños síntomas como enrojecimiento alrededor del pinchazo o algo de febrícula en algunos casos, son más los beneficios que estos inconvenientes leves.
El doctor aclara la diferencia en los síntomas entre un refriado común y una gripe que suele acarrear mayor malestar, fiebre más alta o dolores articulares y en general una indisposición que obliga a guardar reposo, mientras que el resfriado común presenta síntomas parecidos, pero menos agudos.
Con la entrada en el escenario del COVID-19, también una afección respiratoria, con síntomas muy similares, se hace necesario, el realizar los test pertinentes para asegurarse qué virus en concreto es el que nos está afectando.
La vacuna de la gripe no previene la infección sino sus posibles complicaciones y no actúa frente al COVID-19 pero, según explica el doctor, sí es muy aconsejable ante el caso infección por los dos virus, ya que los efectos se minimizarían.
Por otro lado, en caso de estar afectados por un proceso gripal, debemos saber que no hay tratamiento curativo sino sólo a la hora de aliviar los síntomas. Por ello se recomienda descanso, beber muchos líquidos, y llegado el caso tomar medicamentos para bajar la fiebre o mejorar los dolores de cabeza, garganta, articulares o musculares típicos de la gripe.
Además en una situación como la que vivimos, es recomendable el aislamiento sobre todo si aun no hemos concretado con un test, qué tipo de virus es el que nos está afectando y también para evitar contagios ya que el COVID-19 está todavía muy presente y un contagio doble podría traer complicaciones.
El doctor Vaira espera que en un futuro el COVID-19 pueda estar controlado como está la gripe que aunque tiene una incidencia muy alta entre la población, la vacuna ha ayudado a reducir la mortalidad, por lo que considera que es fundamental una vacuna contra el coronavirus que consiga proteger también de las complicaciones de este virus a la población.
En este sentido apunta que la futura vacuna contra el COVID-19 será segura ya que incide en que son muchas las pruebas y los controles que se superan hasta llegar a su comercialización.
