El senador del PP por Albacete, Ramón Rodríguez, ha mostrado hoy en Villarrobledo el rechazo frontal del Partido Popular a la reforma de la ley de Educación que pretende sacar adelante el Gobierno de Pedro Sánchez y Podemos.
Señala que el domingo pasado, buena parte de la comunidad educativa dijo “stop a la Ley Celaá” y pidió “libertad de los padres para la elección de centro frente a lo que dice que es un intento de estatalizar la Educación”.
Incide en que el PP dice alto y claro que está a favor de la Educación Pública y de la Concertada; defiende la libertad de Educación, es decir, que hay que impulsar ambas y que cada familia elija con libertad a qué tipo de centro quiere llevar a sus hijos.
Rodríguez insiste en que la reforma pretende debilitar la escuela concertada lo que supone dice, atacar directamente a centros educativos como los que hay en Villarrobledo, el concertado Ntra Sra. del Carmen o como Asprona; es atacar afirma el senador, a la libertad y la protección de niños con discapacidad intelectual y despojarles de la oportunidad de formación en el centro especializado de Educación Especial.
Para el senador esta Ley es una «barbaridad» que responde dice, a la necesidad de Pedro Sánchez por mantenerse en el poder, por lo que ha cedido a las exigencias de los “separatistas y los comunistas de Podemos”, de ahí el intento de estatalizar toda la Educación y la exclusión del español como lengua vehicular.
Critica que también se pretenda eliminar el cuerpo de inspectores de Educación, que hasta ahora era por oposición y esto es algo que molesta en Cataluña o en el País Vasco; Rodríguez afirma que a partir de ahora, los inspectores serán a dedo», denunciando también el intento del PSOE por maquillar las cifras permitiendo los aprobados de curso con asignaturas suspensas.
Ramón Rodríguez también denuncia la eliminación del examen único de acceso a la Universidad en toda España, como ya ha ocurrido este año, lo que supone también desigualdad entre los alumnos del territorio español.
E senador concluye afirmando que la Ley es un ataque al consenso, al diálogo, al castellano, a la convivencia y a la Educación Pública de calidad, a la Educación Especial, como también a los valores del esfuerzo, la libertad de elegir centro y a los inspectores» por ello adelanta que el PP dará la batalla contra la Ley Celaá ante el Tribunal Constitucional y la Unión Europea.