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En torno a 150 alumnos y alumnas se enfrentan en Villarrobledo a las pruebas de la EBAU marcadas por los protocolos frente al COVID-19.

  • Pruebas que cuentan con todas las medidas de higiene y de seguridad y que se desarrollan con total normalidad.

Desde ayer lunes y hasta mañana miércoles, en torno a 150 alumnos y alumnas de Villarrobledo se enfrentan a las pruebas de acceso a la universidad EBAU que este año vienes marcadas por la pandemia de COVID-19.

Explica Mª José Ruiz, presidenta del tribunal que la Universidad ha sido consciente en todo momento del reto adicional que suponía la EBAU de este año, adoptando las medidas oportunas, con todas las medidas de higiene y de seguridad, provocando que las pruebas se estén desarrollando con total normalidad.

Las pruebas como cada año se realizan en el Instituto Virrey Morcillo donde se han activado todos los protocolos frente al COVID-19. Se han señalizado vías de entrada separadas de las vías de salida a los edificios, además se han realizado los llamamientos para los exámenes de forma separada para los alumnos de ciencias y de letras con lo que han coincidido menos jóvenes juntos.

Mª José Ruiz señala que tratan de que los chicos y las chicas permanezcan el menor tiempo posible en los patios y en el interior de las aulas las mesas están separadas con una distancia de 2 metros. Se cuenta con geles hidroalcohólicos y mascarillas proporcionadas también por la Universidad.

También se han limitado los baños por grupos donde también se cuenta con geles desinfectantes y se procura que en los tiempos de descanso entre exámenes consecutivos los alumnos permanezcan en el interior de las aulas. Medias todas con el objetivo de mantener la higiene y la seguridad tanto de los jóvenes como del profesorado y personal del centro.

Para la Presidenta del Tribunal las dificultades impuestas por la alarma sanitaria y el confinamiento en el tercer trimestre del curso se han salvado con éxito gracias “al esfuerzo de todos”, intentando que la pérdida de contenidos fuera mínima y tratando de adaptar las pruebas de la EBAU para que ningún alumno resultara perjudicado.

En esta segunda jornada de exámenes los nervios se van relajando, por fin los jóvenes se enfrentan a estas pruebas de las que llevan oyendo hablar durante todo el bachillerato y para las que se han preparado durante todo un curso. Lo desconocido por fin se hace evidente y los miedos y el estrés se va pasando a medida que se van realizando los exámenes.

Así lo ven también los alumnos. Carmen y Laura son dos jóvenes  que quieren ser médicas y que están inmersas en la EBAU de este año que ha sido un poco más largo de lo habitual, en el que han tenido algo más de tiempo para prepararse las pruebas pero con ganas de terminar y poder disfrutar del merecido descanso.

Son muchas las medidas de seguridad que hay que respetar en el interior del centro pero los alumnos están concienciados de que es lo mejor para todos y precisamente estas medidas no les están condicionando el desarrollo de las pruebas.

Un final de curso atípico, teniendo que preparar la EBAU en la recta final, confinados en casa pero con un importante trabajo por parte de alumnos y profesores para poder enfrentarse a los exámenes con todas las garantías.

La EBAU es uno de los primeros retos importantes a los que se enfrentan los jóvenes ya como adultos, con la presión de conseguir la nota que les permita elegir los estudios que les gustan pero tras años de instituto han conseguido la madurez necesaria para llegar hasta aquí con responsabilidad y serenidad lo que sin duda son importantes valores de cara a su futuro.