El pasado sábado Villarrobledo se sumaba a la concentración que se llevaba a cabo en más de 50 ciudades del país en defensa de la sanidad pública, convocada por la Plataforma en Defensa de lo público con el fin de defender la sanidad pública de su “deterioro, desmantelamiento y privatización”.
Una concentración que se enmarca dentro de la campaña “nunca más muertos evitables”.
Un acto que se realizaba en la plaza vieja de la localidad y donde se ponía el acento en la importancia de mantener una sanidad pública de calidad que no suponga un negocio y que termine por desproteger la salud de los ciudadanos.
Un lucha que se viene realizando desde hace años y que se retoma tras la crisis sanitaria del COVID-19 donde se ha visto la importancia de contar con un sistema sanitario fuerte que tiene que reforzarse y no recortarse.
Con todo ello, exigen la derogación de la ley 15/97 y del artículo 90 de la ley general de sanidad ya que afirman que esta legislación fue la que posibilitó “el arranque del proceso privatizador”.
Insisten en su reivindicación de que las empresas privadas se mantengan fuera de la sanidad, recuperando las instalaciones y los servicios privatizados.
Afirman que una de las principales formas de privatización es el desmantelamiento de la sanidad pública una práctica que se viene realizando dicen en hospitales como el de Villarrobledo y que obliga a que quien quiera curarse tenga que tener dinero para hacerlo en la sanidad privada y contratando pólizas de seguros privados de salud.
Exigen así mismo una empresa farmacéutica “en manos públicas” que evite que el acceso a tratamientos, vacunas o material sanitario sea solo una “cuestión para ganar dinero”.
Una sanidad pública y universal que reclaman para todas las personas en España “independientemente de su situación administrativa”.
Por último reivindican una gestión democrática de la sanidad pública que se base en los ciudadanos y en los profesionales sanitarios porque aseguran que los gestores burocráticos “han demostrado que no trabajan por la salud” de las personas sino “por los intereses privados”.
Por afirman que “hay que seguir movilizándose para forzar al poder a que la salud deje de ser su negocio”.
