Con el avance de la desescalada, el Centro de Educación para Personas Adultas, Alonso Quijano vuelve a la actividad administrativa en este caso debido al fin de curso y la inminente apertura del plazo de matrículas para el curso que viene.
Así lo explica, el director del centro, Pedro Antonio Martínez, señalando que oficialmente el plazo se abrirá el próximo 1 de julio aunque ya se comienzan a recoger preinscripciones y solicitudes de cara a agilizar el proceso el mes que viene. Todo ello con solicitud de cita previa a través del teléfono con el fin de garantizar las medidas de seguridad frente al COVID-19.
Además la oferta educativa se amplía con nuevos cursos que se unen a las enseñanzas “de siempre”, clases de alfabetización, secundaria, bachillerato, acceso a ciclos formativos, acceso a la universidad para mayores de 25 años, además de informática o inglés.
En el CEPA se imparten además ciclos formativos de comercio y márketing y de farmacia y parafarmacia.
Toda esta oferta se completa con nuevas enseñanzas relacionadas con las aplicaciones móviles, educación física o entrenamiento funcional o cultura sobre Castilla la Mancha. El último de los cursos nuevos que se ofertan está relacionado con la memoria y el bienestar mental, completado con talleres para la mejora de la expresión oral y escrita.
Uno de los aspectos más atractivos de la enseñanza en el Centro de Adultos es que los cursos no reglados no conllevan exámenes y son una buena forma de adquirir conocimientos que pueden servir de cara a un futuro laboral pero también por curiosidad personal, aprendiendo en de forma flexible y socializando con otras personas con similares inquietudes.
Una opción para aquellas personas que en su momento se descolgaron de los estudios y que quieren retomarlos, o que quieren ampliar conocimientos, que como apunta Pedro Antonio Martínez, cuenta con alrededor de 300 alumnos y alumnas para su amplia oferta formativa, estudiando cada uno a su ritmo y pudiendo compaginar los estudios con el trabajo.
Para el director del centro los últimos meses han demostrado la importancia de poder implementar las nuevas tecnologías a la enseñanza, en concreto en la enseñanza de adultos por sus propias características.
Explica que durante el cierre de las aulas en el mes de marzo se ha trabajado de forma telemática, con video llamadas y a través del correo electrónico, con muy buen resultado, habiendo conseguido terminar el curso con bastante normalidad. Incide en que la enseñanza presencial es fundamental pero que unido a la enseñanza on line sería un importante valor añadido en la educación en los centros de adultos, dando más opciones y más flexibilidad.
