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Agricultores y ganaderos reciben hoy más de 9,8 millones de euros, destacando los 7,2 millones de las ayudas al pastoreo para ovino y caprino

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha abonado hoy más de 9,8 millones de euros de ayudas a agricultores y ganaderos de la región, una suma importante para el sector agrario de la que destacan los más de 7,2 millones de euros a cerca de 1.400 ganaderos de ovino y caprino correspondiente a la campaña 2019 de las ayudas de fomento de pastoreo de las convocatorias 2015, 2017 y 2018.

Así lo ha informado esta mañana el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, quien ha destacado la relevancia de esta última ayuda de la cual se benefician en total alrededor de 2.000 ganaderos y de la que se han abonado en el primer semestre 9,6 millones de euros, adelantándolas tres meses en un esfuerzo de gestión, apoyando de manera decidida a un sector fundamental que está presente en el territorio y que crea empleo y fija población en el medio rural.

Esta es solo de una de las ayudas que se han ejecutado durante el primer año de esta nueva legislatura por parte de la Consejería, ya que, ha destacado Arroyo, han sido más 954 millones de euros, “la mayor inyección económica para el sector”, en un año que ha sido complicado con la crisis sanitaria. 

“La PAC que queremos, en las antípodas de la PAC que negoció en su momento el PP”

Martínez Arroyo señala que para que el sector siga siendo un motor de desarrollo económico, es fundamental, contar con una Política agraria Común (PAC), que sea “fuerte” y que piense en las explotaciones pequeñas y medianas, en los profesionales y en la que “no se deje a nadie fuera”.

En esta línea, ha criticado que esta semana el presidente del PP a nivel nacional, Pablo Casado, haya alabado el trabajo que se hizo en la anterior negociación de la PAC por el que fuera entonces ministro de Agricultura, Arias Cañete. Una “mala negociación” a juicio del consejero, que dice que es la causante de que ahora no exista un techo por explotación, la inexistencia de convergencia en las ayudas y se dejara fuera del sistema a 200.000 agricultores que no llegaban al mínimo o que los agricultores de Castilla-La Mancha cobren 100 euros de media por hectárea, 40 euros menos que lo que reciben en el resto del país.