Con la llegada de la Fase 1 de desescalada se recupera, aunque con restricciones, el culto en las iglesias que hasta ahora habían permanecido cerradas debido a la crisis sanitaria.
Santiago Bermejo, sacerdote de la parroquia de San Sebastián señala que es una alegría poder recuperar el oficio de las misas en compañía del pueblo ya que la iglesia siempre ha sido un punto de encuentro de los miembros de la comunidad que ha visto como poco a poco se va recuperando la vida y la actividad.
Se han adoptado todas las medidas higiénicas y de seguridad que se exigían para poder oficiar misas con la presencia de los feligreses, medidas que pasan por limitar el aforo a un 30 % con dos personas e incluso una persona por banco, poniendo a disposición gel desinfectante de manos y eliminando la entrega de folletos u hojas de misa.
Tampoco se realiza la colecta como se venía realizando hasta hora y a la hora de dar la comunión se entrega en la mano y no se realiza intercambio de alguno de palabras.
Santiago Bermejo reconoce que acudir a la iglesia supone un consuelo para muchas personas y más ahora tras dos meses tan duros en los que los sacerdotes han tenido un papel muy importante de acompañamiento a las familias que tenían que despedir a seres queridos en unas circunstancias muy desoladoras.
Pero también las parroquias han realizado una importante labor de unión y de mantener el contacto a la comunidad a través de las nuevas tecnologías, realizando las misas y los oficios a través de redes sociales y con las catequistas preocupadas de los jóvenes que se preparaban para su primera comunión.
Comuniones y bodas, suspendidas a causa de la pandemia, estudiando ahora cómo pueden volver a restablecerse estas celebraciones a medida que evoluciones la situación del virus.
Para el párroco de Santa María se ha comprobado que la iglesia “no es el edificio sino la comunidad y la familia” que ahora por fin pueden poco a poco volver a reencontrarse respetando todas las medidas de seguridad para poder seguir avanzando en la desescalada, deseando recuperar las rutinas pero con la incertidumbre de cómo será esta nueva normalidad.
