La Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón tampoco podrá este año procesionar por las calles de Villarrobledo en esta Semana Santa.
En 2019 fue la lluvia la que provocó que las procesiones no se realizaran y que esta Cofradía únicamente pudiera participar con sus imágenes el Domingo de Ramos, en este año la crisis sanitaria que vivimos vuelve a impedir que Nuestro Padre Jesús del Perdón salude a sus devotos en las calles.
El Presidente de la Cofradía, Ramón Fernández, explica que por segundo año consecutivo Jesús del Perdón no podrá estrenar su nueva túnica que ya tenía preparada en 2019. Además este año se había procedido a la restauración y limpieza del trono, con la restauración también de los 14 Viacrucis en bronce que lo rodean. Labores que quedaron detenidas a causa de la cuarentena y del confinamiento.
Las circunstancias se imponen, dice Ramón, señalando que lo importante ahora es mandar ánimos y apoyo aquellos que lo están pasando mal a causa de este virus y a aquellos que han perdido seres queridos, aferrándose aquellos que son creyentes, a su fe y a sus oraciones.
La Semana Santa no sale a la calle pero Ramón Fernández afirma que está presente en la ciudad. El Domingo de Ramos desde su cofradía se lució el estandarte, se colocaron las tradicionales palmas y túnicas y verdugos en los balcones, al igual que otras Hermandades y Cofradías porque es la Semana de Pasión, aunque este año se viva desde dentro de nuestros hogares.
La Semana Santa se abre con el Paso de la Entrada Triunfal o de la “La borriquilla” que fue adquirida por la cofradía de Ntro. Padre Jesús del Perdón en 1953. Representa el momento en el que Jesús de Nazaret entra en Jerusalén como inicio de su Pasión, Muerte y Resurrección. En la actualidad es llevada a hombros como el resto de las imágenes por Hermanos/as de la cofradía, que sin túnica oficial y a cara descubierta desfilan el Domingo de Ramos.
La Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Perdón fue fundada en 1944, a ella están asociados los pasos de la Borriquilla, Ntro. Padre Jesús de la Caída y la Oración en el Huerto y procesiona por primera vez a hombros de sus anderos en el año 1995.
La imagen titular es obra de Don Jesús Castellanos, restaurada por Lola Gómez en el año 2000. El trono fue realizado por Santiago Alcántara, en madera con molduras y relieves pintados en oro. Alrededor de la canastilla lleva un bello vía crucis en bronce de autor desconocido. En el centro de los laterales lleva dos escudos tallados en madera con el símbolo de la cofradía, la corona de espinas y los tres clavos.
Representa a Jesús arrastrando la cruz hacia el Gólgota. Antes de la contienda civil se veneraba en el convento de San Bernardo, posteriormente, cuando se realizó la imagen, pasó a la parroquia de Santa María.
A los pocos años de su fundación y para darle un mayor realce a la cofradía y esplendor a la Semana Santa, la imagen era escoltada por una escuadra de romanos a caballo, lo que en aquellos años era todo un acontecimiento para las personas que observaban su paso.
El Cristo de la Oración en el Huerto fue adquirida en 1962, es obra de Don Jesús Castellanos Gómez y desfiló por primera vez bajo esta advocación el Jueves Santo de 1999.
La imagen está articulada de manera que pueda ser colocada según el momento de la pasión que representa. El culto a esta imagen se remonta a los comienzos de nuestra Semana Santa.
Además, es la única imagen de las que procesionan en Semana Santa que puede representar dos momentos bíblicos distintos.
Este paso ha tenido dos tronos: el primero se realizó en 1995, obra de Santiago Alcántara y Joaquín Gento. El nuevo trono es obra del escultor Felipe Torres Villarejo realizado en estilo barroco andaluz, en madera de cedro, con motivos florales tallados a mano. Se compone de dos alturas y tres varales.
La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Caída fue adquirida en 1962. Este paso participa en la procesión del encuentro la mañana del viernes Santo.
La imagen también obra de Jesús Castellanos y es la misma que la de la Oración en el Huerto, salvo la posición que adopta la misma, ya que es articulada y en esta ocasión representa una de las caídas de Cristo en su camino hacia el monte Calvario.
Se incorporó a nuestra Semana Santa en 1962, y desde 1985 sale en andas. Desde 1995 comparte trono con la oración en el huerto. Al principio solo lo hacía con 12 cofrades y a partir de 1998 es llevada por 24 anderas de la cofradía.
