Hace días que los vecinos de Villarrobledo, devotos a la imagen de Jesús de Medinaceli no pueden acercarse a visitar su imagen en la Iglesia de San Bernardo debido al confinamiento y la cuarentena que ha obligado a cerrar la iglesia.
Tampoco podrá procesionar este año por las calles de la ciudad, ni salir al encuentro, pero desde la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, su Presidenta, Mª José Simón, afirma que hay que aceptar la situación ya que lo que impera ahora es que las personas enfermas se recuperen y tener presentes a aquellos que han perdido seres queridos a causa del virus.
La Presidenta invita a aquellos que siente la fe, a vivir estos días, desde la reflexión, en el interior de los hogares y participando de los actos litúrgicos que pueden verse a través de televisión o de redes sociales.
Desde la Cofradía mandan toda la fuerza para superar estos momentos difíciles.
La imagen de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli se trae a Villarrobledo en los años 40, concretamente en 1946 gracias a la iniciativa de la familia Jimena, aunque con esta colaboraron otras muchas.
Se celebraron multitud de eventos. Con una capilla se iba recorriendo las casas del pueblo (De ahí nace el gran fervor popular que se le profesa a esta imagen) para pedir una ayuda y que la imagen pudiese venir a Villarrobledo.
Las Monjas del convento de San Bernardo ofrecieron la capilla para darle culto, si este se quedaba definitivamente allí para ser venerado.
En las Semanas de Pasión que se celebraron posteriores a la guerra civil, la imagen era escoltada por alabarderos.
La talla fue realizada por el escultor madrileño Sixto Alberti en el año 1946 e inspirada en la original que hay en Madrid (de hecho se dice que es la que más fielmente refleja al original,) por lo que está considerada una de las mejores réplicas de España.
La imagen se caracteriza particularmente por la serenidad del rostro de Jesús, fruto de la resignación del que sabe que va a morir. las manos atadas como cautivo imperturbable que conoce su fatal desenlace.
El trono fue realizado en los años 50 y está constituido en dos partes: la superior obra de Paco Calero y la inferior realizada por su primo hermano Leopoldo Castellanos. Las andas fueron realizadas en 1995 por Santiago Lara Molina.
Para la Semana Santa de 2010 se realiza la restauración del trono en madera de pino de Suecia, elevando la peana central en 25 cm. Para de esta forma realzar más la imagen.
En 2014 estrena nueva túnica confeccionada en los talleres de Francisco José Perales de Torralba de Calatrava, en terciopelo azul y bordado en hilo de oro. En la parte trasera lleva bordada la cruz trinitaria, símbolo de todas las cofradías de MEDINACELI.
Las imágenes se han limpiado y restaurado por completo, trabajo realizado por Higinio Martínez.
En 2019 la Cofradía celebraba el 75 aniversario de la llegada de la imagen a Villarrobledo con diferentes actos en los que se contó con gran participación de la ciudad.
La Agrupación Musical San Miguel, dirigida por Julián Navarro Salinas acompaña el desfile procesional de Jesús de Medinaceli desde el año 2006.
