El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha autorizado, en su reunión de hoy, una inversión cercana al millón de euros para dotar al Hospital General de Villarrobledo (Albacete) de un equipo de resonancia magnética. Así lo ha avanzado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, en comparecencia ante los medios de comunicación en La Roda (Albacete), tras la reunión del Consejo de Gobierno itinerante que ha tenido lugar en esta localidad.
La inversión en la resonancia para el Hospital de Villarrobledo, cofinanciada con Fondos (FEDER), se enmarca dentro del Plan de Renovación de Alta Tecnología Sanitaria diseñado por el SESCAM para proveer de una mayor vida útil, y añadir nuevas funcionalidades o actualizar las disponibles, a los equipos instalados en los centros del sistema sanitario público regional.
En el caso de los equipos de resonancia magnética, desde el inicio de la legislatura, el Gobierno regional ha acometido la renovación de ocho equipos ya existentes -Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo, Talavera de la Reina, Alcázar de San Juan y Puertollano- y ha adquirido uno nuevo para el Hospital de Hellín, con una inversión total que supera los 4,6 millones de euros.
En este contexto, el jefe del Ejecutivo autonómico también ha avanzado la aprobación del pago, en relación a la reclamación de daños y perjuicios, por la suspensión de las obras de construcción del nuevo hospital de Cuenca. Se trata de seis millones de euros que hay que sufragar en indemnizaciones a la empresa que se vio perjudicada por la paralización de las obras de hospital de Cuenca, en la Legislatura de Cospedal.
A esa cantidad hay que sumar los 32 millones ya pagados, en indemnizaciones, por actuaciones similares “encubiertas como austeridad”, lo que hace un total de 38 millones de euros. Tanto dinero como nos costó, según García Page, hacer el hospital de Villarrobledo.
En otro orden de cosas, el presidente de Castilla-La Mancha, ha mostrado hoy su deseo de que se conforme con prontitud un Gobierno en España “sin la condicionalidad política” que suponen los independentistas. Asimismo, ha asegurado que “ni España, ni la soberanía ni el planteamiento de bilateralidad” están en la mesa de negociación.
García-Page ha destacado el “envidiable nivel de participación” que se ha registrado, a pesar de suponer una segunda votación tan solo siete meses después de la última, en abril de este mismo año.
Por otro lado, García-Page ha criticado la actitud de los independentistas, de los que dice que son “gente que pretende romper el Estado, y que si tuvieran coherencia, no se presentarían a las elecciones que se presentan, ni conseguirían ser una cuña que impida la marcha hacia adelante del país”.
En palabras del presidente autonómico, “hay quien cree que hacer política es cortar carreteras” aunque considera que ello es, “vandalismo puro y duro”, y añade que “hacerlo con un pretexto político es tan grave como hacerlo sin motivo”. En este sentido, ha advertido que “no puede seguir mucho más tiempo este nivel de gamberrismo profesionalizado que algún día terminaremos de saber quién paga”.