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Los agricultores de Villarrobledo evalúan, en miles de euros, las pérdidas causadas por el pedrisco.

La fuerte, intensa y breve granizada de ayer tarde en Villarrobledo ha dejado consecuencias en los campos de la localidad causando daños en los cultivos y en especial a las viñas cuando la campaña de vendimia está a punto de comenzar.

La tormenta comenzaba ayer lunes en torno a las 7 de la tarde y aunque solo duraba unos pocos minutos, los agricultores veían con impotencia como el granizo, de tamaño considerable, caía sobre sus cultivos dejando cepas y parras muy dañadas, sumando a las pérdidas, el riesgo de la proliferación de enfermedades que afecten a la cosecha de la uva.

Las zonas más afectadas por la tormenta de granizo en Villarrobledo han sido los campos situados en los alrededores de la carretera de El Provencio, el Paraje Portillo, carretera de Las Pedroñeras o la zona de la Huerta del Gallo.

Durante la mañana de hoy, se podía ver a los agricultores recorrer sus campos y viñas evaluando los daños causados por el granizo, teniendo ahora que recurrir a los peritajes de las compañías aseguradoras, encaso de tener la explotación asegurada, de manera que las pérdidas se minimicen.

Según la extensión del cultivo los agricultores locales, estiman las pérdidas en sus viñas en miles de euros, lamentando que este suceso se haya producido cuando en muchos casos ya se ha comenzado con la vendimia o a pocas semanas de comenzar con las variedades autóctonas. Una tormenta que con los destrozos provocados probablemente detenga el proceso de maduración de la uva cuando afirman que se estaban dando las condiciones óptimas para tener una buena cosecha este año aunque, según las previsiones, más escasa que el año pasado.

A todo esto se añaden las posibles enfermedades derivadas del pedrisco como pueda ser la botritis o el hongo gris que puede aparecer al destrozar las piedras caídas el grano de uva, por lo que ahora los agricultores deben afanarse en las tareas de tratamiento para evitar males mayores.

Uvas dañadas, racimos en el suelo, sarmientos quebrados y cepas y parras con pérdida de hoja que produce menos protección al fruto y provoca que la planta respire menos, consecuencias de 5 minutos de pedrisco en la localidad que ahora mirando al cielo, los agricultores esperan que no se repita.

Fuera de los campos, consecuencias también a causa del granizo, con automóviles dañados por el tamaño y fuerza con que caían las piedras de hielo. Los talleres de Villarrobledo han observado como durante toda la mañana eran muchos los propietarios de vehículos los que acudían con sus coches llenos de golpes por el pedrisco.