El secretario general del PSOE en Castilla-La Mancha y presidente regional, Emiliano García-Page, ha augurado que los próximos cuatro años “tienen que ser necesariamente mejores para la Región que los pasados, ya que existe una “sensibilidad especial” por parte del Gobierno central para poder abordar el tema del agua.
Una sensibilidad que García-Page espera que sea similar a la que han tenido “quitando el basurero nuclear de Villar de Cañas”, que dice que es lo único que trajo Cospedal a esta tierra”.
Escombros a la llegada a la Presidencia
De otro lado, García-Page ha relatado que cuando llegó a la Presidencia de Castilla-La Mancha se encontró “no solo el solar vacío, sino lleno de escombros”, y ha recordado el “esfuerzo inmenso” que desde su Ejecutivo han tenido que hacer para quitarlos y para encontrar de nuevo los cimientos que afirma que se construyeron “en más de treinta años gobierno socialistas y que dice que volverán a levantar”.
Y todo ello –ha asegurado- sin subir los impuestos tan solo señala, cambiando las prioridades.
Tenemos una ola a favor
Para el candidato a la reelección del Gobierno castellano-manchego existe una “clara ola a favor”, porque hay mucha gente “que nos ha votado y otros que no lo han hecho, pero que se alegran” de que Pedro Sánchez sea presidente “y de que no lo sean otros”.
No obstante, ha pedido “que nadie de las cosas por hechas” y que los comicios del 26 de mayo no sean considerados como una “segunda vuelta”. En su opinión, “no podemos estar ante una revancha”, sino ante la oportunidad de “seguir sumando”.
