El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado durante el acto conmemorativo del Día Internacional del Pueblo Gitano celebrado hoy en el Palacio de Fuensalida que el racismo “es una forma de populismo y una expresión de la supremacía de un pueblo o una cultura que se cree superior”, por lo que dice que hay que “renegar y estar vigilantes” para evitar este tipo de actitudes “que nos han llevado a la mayoría de las guerras”.
En el transcurso del acto, el jefe del Ejecutivo autonómico ha recibido la bandera del pueblo gitano de Castilla-La Mancha de manos del presidente de la Federación Regional Gitana; mientras que García-Page ha entregado a Jesús Cano una réplica de la espada de Alfonso X en acero toledano.
Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo autonómico ha advertido que el racismo “es una de las peores expresiones del ser humano” y ha criticado la proliferación de “populismos” en las sociedades en crisis. Afirma que “La identidad de un pueblo nos identifica como sociedad que busca vivir en comunidad, y lo que debe imperar en el mundo es la convivencia”.
En ese sentido, García-Page ha reconocido que casi todos los problemas de la sociedad actual “vienen por la ignorancia, por no conocer al otro” y, por este motivo, ha puesto de manifiesto el “esfuerzo” que desde siempre ha realizado el pueblo gitano por mantener su identidad. Un pueblo que en Castilla-La Mancha conforman unas 40.000 personas.
Además, el presidente castellano-manchego se ha referido a los extremismos que nacen del independentismo y ha criticado que un idioma o una cultura “se usen como arma arrojadiza, como dice que hacen los independistas en Cataluña”, pues de este modo afirma que “están rompiendo y van contra el signo de la historia”.
García Page ha defendido que en España nadie pueda dejar de aprender el castellano, porque dice que es un derecho” y una decisión “inteligente”, ya que se trata de un idioma “de absoluta proyección internacional”, advirtiendo que esa defensa “no lleva a criticar el catalán, el gallego o el euskera”, que también “forman parte de la riqueza del país”.
