La Secretaria General del GPP en las Cortes de Castilla la Mancha afirma que durante los 32 años de socialismo en Castilla-La Mancha -de los cuales a lo largo de casi 30 años Page ha tenido numerosas responsabilidades políticas-, la historia del PSOE en relación con el Tajo, el agua y el trasvase Tajo-Segura, se resume en una palabra: “fracaso”.
Señala que el Gobierno de Page ha renunciado a hacer política del agua en beneficio de toda la sociedad, prefiriendo hacer dice, “política con el agua”.
Realiza estas afirmaciones durante el debate general sobre el agua y las sentencias del Tribunal Supremo en relación con el Plan Hidrológico del Tajo y la necesidad de caudales ecológicos que, según ha recordado la parlamentaria popular, nunca han sido defendidos, ni acordados, ni establecidos, ni tenidos en cuenta por los socialistas, ocupados siempre afirma, “en hacer mucho ruido, pero sin aportar ni una sola gota de agua”.
Así, ha recordado que fueron los socialistas los que dejaron ‘empantanadas’ las desaladoras y las obras de abastecimiento a los municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía, y también fueron los socialistas apunta, los que ‘dieron marcha atrás’ al Plan Hidrológico Nacional que hubiera permitido ‘liberar’ el Tajo con el trasvase del Ebro.
Por el contrario dice que frente al ‘ruido’ del PSOE, “con el PP siempre se han aportado soluciones reales al problema del agua”, subrayando en este sentido que fueron gobiernos populares los que fijaron reservas estratégicas en los embalses de la cabecera del Tajo por debajo de los cuales no se puede trasvasar y también los caudales ecológicos.
A la vista de los hechos, Guarinos ha señalado que “con el PSOE en el gobierno de España nunca se garantizó una reserva estratégica, nunca se aportaron caudales de ningún tipo ni circulantes ni ecológicos y nunca se trabajó en un Plan Hidrológico Nacional, apuntando también que “Page tampoco ha querido consensuar un Pacto Regional del Agua” que el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, le ha pedido que presente, “para trasladar una voz única y unánime sobre el agua en nuestra tierra”.
Además, ha criticado que desde que Page está en el Gobierno y con Sánchez en La Moncloa, se ha autorizado cada mes un trasvase, convirtiéndose Page en el presidente más trasvasista de la historia de Castilla-La Mancha.
