Cultura Noticias

Los vecinos acompañaron un año más a San Cristóbal a su regreso la ermita.

Este fin de semana se celebraba en Villarrobledo la festividad de San Cristóbal que a primera hora de la mañana abandonaba la iglesia de San Blas para trasladarse a su ermita acompañado de vehículos y camiones concentrados como cada año en la plaza de Santa María.

Una vez en el paraje de San Cristóbal se celebraba la tradicional misa en honor al Santo para pasar a los sorteos y rifas organizados por la Hermandad, la jornada termina cerca del medio día con la entrega de premios con la colaboración de la Asociación de Transportistas, al camión mejor engalanado, al coche más antiguo, la moto más rockera y los premios del concurso de reja que se celebraba la tarde del sábado en la que también se celebraba un espectáculo de música y baile para todos los asistentes.

Un día de convivencia entre los vecinos que se reúnen en torno al patrón de los conductores y su ermita. Satisfechos desde la Hermandad por la ayudas recibidas sobre todo para el arreglo y adecentamiento de la ermita, desde el Ayuntamiento que a través del Plan de empleo ha realizado las labores de pintura por fuera, pintura de los bancos y limpieza del paraje, hasta la Parroquia de San Blas que ha contribuido a la pintura del edificio por dentro.

Además desde la empresa local Proarte han donado unas nuevas andas para el Santo, algo que desde la Hermandad también agradecen.

A pesar de que la fiesta continua con su celebración año tras año, empeñados desde la Hermandad en dar continuidad a esta tradición como una de las más antiguas de la localidad, siguen reclamando más implicación de la gente joven que aporten ideas nuevas y la fiesta pueda seguir creciendo.