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La Plataforma de Compañeros y compañeras de Pensiones de Villarrobledo invita a la manifestación por “unas pensiones dignas” el lunes 16, a las 12 en la Plaza Vieja.

La Plataforma de Compañeras y Compañeros de Pensiones de Villarrobledo convoca, junto a la Coordinadora Estatal, a la manifestación convocada para el próximo lunes 16 a las 12 de la mañana en la Plaza Ramón y Cajal.

Insisten en que esta plataforma es “totalmente independiente de partidos políticos y sindicatos” por lo que ruegan a todos los asistentes “que eviten portar banderas o logotipos” que representen a estos colectivos, algo que explican señalan sus estatutos, pidiendo el apoyo de todas aquellas personas que se sientan identificadas con sus reivindicaciones, que no son otras que reclamar “unas pensiones dignas para una vida digna”

Señalan que las pensiones no son regaladas sino ganadas durante años de vida laboral piden por tanto que se apliquen las “subidas lógicas” basadas en el incremento del coste de la vida.

Piden que no se les “robe” ya que insisten en que con su dinero se rescatan bancos, autopistas y “empresas de amigos de algunos políticos”. Los pensionistas no quieren engaños cuando se les dice que “no se congelan las pensiones” mientras se les sube lo que consideran una “miseria de un 0,25”

Desde la Plataforma afirman que “ahora más que nunca” deben estar unidos con la necesidad de salir a la calle para luchar por lo que dicen que les corresponde, sin admitir el argumento de la falta de dinero cuando señalan que se gastan miles de millones de euros en el rescate de autopistas, con subidas de sueldo para los políticos del 1 y medio por ciento.

El Colectivo Feminista las Quijotas se une a la lucha por el sistema público de pensiones ya que afirman que las “mujeres son las más perjudicadas”, señalando Mª Luisa Hinarejos, que “los gobiernos hacen trampas para calcular el Producto Interior Bruto” porque dice que no les interesa visibilizar el trabajo doméstico y de cuidados que aportan las mujeres.
Explica que este trabajo doméstico y de cuidados representa más del 30% del PIB del país pero se excluye de este cálculo por no ser un trabajo remunerado.

Todo ello, dice Hinarejos, repercute en pensiones más bajas para las mujeres que apenas “dan para vivir” llamándolas pensiones de “solidaridad o no contributivas” haciendo creer que no se tiene derecho a nada más.

Añade además que la consecuencia de que el trabajo doméstico no esté remunerado es la falta de reconocimiento y valoración social por lo que se debe luchar porque se visibilice y se considere un “trabajo como los demás”. Incide en que el “trabajo no es sinónimo de empleo”.