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La solidaridad de Villarrobledo se vuelca con la iglesia de San Blas para conservar su patrimonio

La iglesia de San Blas de Villarrobledo afronta estos días una pequeña transformación en su interior. El templo permanece cerrado mientras se llevan a cabo los trabajos de renovación de parte de su iluminación, una actuación que, más allá de mejorar la visibilidad del edificio, se ha convertido en un ejemplo del carácter solidario y comprometido de los vecinos y empresarios de Villarrobledo con su patrimonio.

La intervención parte de la necesidad de sustituir una iluminación que llevaba alrededor de dos décadas instalada y que, con el paso del tiempo, había comenzado a deteriorarse, con numerosos focos fundidos en la parte superior del templo. La actuación permitirá adaptar la iluminación a la tecnología LED y mejorar la luminosidad de la iglesia.

Pero este proyecto tiene además un componente especialmente significativo: la colaboración desinteresada de empresas y particulares del municipio. El párroco de San Blas, Daniel, se puso en contacto con la empresa de Rojas para estudiar las posibilidades de renovar la iluminación. Después de analizar la instalación y comprobar sobre el terreno las necesidades del templo, la empresa decidió donar los focos necesarios para llevar a cabo la actuación.

A esta colaboración se han sumado también dos jóvenes empresarios de Villarrobledo, José Luis Jiménez de la Ossa y Sebastián Laguía, quienes han querido contribuir económicamente asumiendo el coste de la grúa y de los operarios encargados de realizar la instalación.

Una ayuda que pone de manifiesto cómo, cuando se trata de cuidar el patrimonio del municipio, la colaboración puede llegar desde distintos ámbitos. Y es que la iglesia de San Blas, además de ser un espacio religioso, forma parte del patrimonio histórico, artístico y cultural de Villarrobledo y es uno de los edificios que más sorprenden a quienes visitan la localidad.

La actuación permitirá renovar un total de 54 focos situados en la parte alta del templo, distribuidos por las columnas y orientados hacia las bóvedas. A ellos se sumarán otros seis proyectores en una zona más pequeña de la iglesia, con el objetivo de reforzar también allí la iluminación.

Los trabajos comenzaron este miércoles y está previsto que concluyan entre hoy y mañana. Durante estas jornadas, los operarios trabajan en la sustitución de los antiguos focos y en la instalación del nuevo sistema.

Aunque el cambio a LED no supondrá una reducción significativa del consumo, ya que se sustituyen focos de 70 vatios por otros de 100 vatios, sí permitirá conseguir una mayor luminosidad en el interior del templo y mejorar las condiciones de iluminación.

La actuación deja así una imagen que va más allá de una simple renovación de focos. La iglesia de San Blas vuelve a demostrar que el patrimonio de Villarrobledo es una responsabilidad compartida y que la implicación de vecinos, empresas y colectivos puede ser fundamental para conservar y poner en valor aquello que forma parte de la historia de todos.

Una colaboración que, además de contribuir a mantener uno de los templos más emblemáticos de la localidad, refleja el compromiso y la solidaridad de Villarrobledo con su patrimonio y con su cultura.