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Una tradición que florece por Feria: El manto de flores de cáritas a la Virgen de la Caridad

Hay tradiciones que anuncian que la Feria ya está aquí. Y en Villarrobledo, una de ellas se construye flor a flor. Desde hace alrededor de una década, el taller de artesanía de Cáritas elabora cada año un mantón en honor a la Virgen de la Caridad, patrona de la ciudad, que durante estos días vuelve a ocupar un lugar especial en el Santuario.

Detrás de este trabajo hay un pequeño grupo de voluntarias. Actualmente son alrededor de cuatro o cinco las personas que mantienen activo el taller, aunque cuando llega el momento de elaborar el mantón siempre aparecen nuevas manos dispuestas a colaborar. Una ayuda que, como explican desde Cáritas, hace que el grupo termine multiplicándose.

El objetivo de esta iniciativa es doble: mantener viva una tradición muy arraigada entre los vecinos y conseguir recursos para la labor social de Cáritas. Durante la Feria, quienes se acerquen hasta el Santuario podrán realizar un donativo y llevarse a casa una de las flores que forman parte del mantón.

Los fondos recaudados se destinan a los distintos proyectos de la organización, desde talleres y becas hasta la atención de personas y familias que necesitan ayuda y el economato.

El mantón se convierte así en mucho más que un trabajo artesanal. Es también una forma de que Cáritas esté presente durante la Feria, cuando Villarrobledo recibe además a numerosos visitantes de fuera. Y hacerlo precisamente en el Santuario de la Virgen de la Caridad tiene para las voluntarias un significado especial.

Durante los días de Feria, las voluntarias se repartirán por parroquias para atender el puesto en el Santuario. Estarán allí del 14 al 18 de agosto, tanto por la mañana como por la tarde, coincidiendo especialmente con las horas de mayor afluencia de vecinos y visitantes.

Una tradición que vuelve a repetirse un año más y que demuestra que, en Villarrobledo, la Feria también puede vivirse desde la solidaridad. Porque este mantón, poco a poco, irá perdiendo sus flores, pero cada una de ellas continuará llevando consigo una pequeña parte de esta tradición y, sobre todo, una ayuda para quienes más lo necesitan.