La Policía Local de Villarrobledo cuenta desde hoy con dos nuevos e importantes “agentes” muy especiales. Se trata de Zeta y Logan, dos perros adoptados que se han incorporado al cuerpo tras completar su formación especializada en la detección de sustancias.
Ambos han sido entrenados para intervenir en todo tipo de entornos, desde espacios públicos hasta eventos multitudinarios, reforzando así las labores de prevención y seguridad en la localidad. Su preparación les permite actuar con eficacia en la localización de drogas, convirtiéndose en un apoyo clave para los agentes.
Desde la Policía Local destacan no solo su capacidad de trabajo, sino también el valor añadido que supone su adopción, apostando por dar una segunda oportunidad a estos animales y demostrando que pueden desempeñar funciones de gran responsabilidad.
Según ha destacado el subinspector de la Policía Local de Villarrobledo, José María Monedero, estas incorporaciones van a servir para modernizar el trabajo del cuerpo y va a servir como labor preventiva frente a las drogas
El alcalde de Villarrobledo, Valentín Bueno, ha agradecido el trabajo y la implicación de Álvaro Jaramillo, destacando que “una afición personal se ha convertido en un recurso muy valioso para la ciudad”. Además, ha señalado que la creación de esta unidad canina responde al objetivo de seguir mejorando los servicios municipales y reforzar la seguridad ciudadana. sumandose a otras mejoras en la Policía Local, como la ampliación de plantilla y la adquisición de nuevos vehículos, dentro de la apuesta del equipo de gobierno por dotar de más medios y recursos al cuerpo.
Con la incorporación de Zeta y Logan, Villarrobledo da un paso más en el refuerzo de la seguridad ciudadana, incorporando medios innovadores y eficaces que contribuirán a mejorar la protección de vecinos y visitantes.
