Villarrobledo ya cuenta los días para celebrar una de sus citas más esperadas del calendario: las fiestas en honor a su patrona, la Virgen de la Caridad, alcaldesa perpetua de la localidad. Un año más, la novena y el fin de semana del Dulce Nombre reunirán a los vecinos en torno al santuario, aunque en esta ocasión llegan con algunas novedades destinadas a facilitar la participación y recuperar el ambiente festivo durante todo el fin de semana.
La novena comenzará este jueves, 3 de septiembre, con el rezo del rosario y la novena a las 19.30 horas, seguido de la santa misa a las 20.00 horas. A partir de ahí, los actos continuarán hasta alcanzar su punto culminante durante el fin de semana del Dulce Nombre.
Una de las principales novedades de este año es que la celebración comenzará el viernes 11 de septiembre. Ese día se pondrán en marcha el corte de jamón, el servicio de bar y la tradicional tómbola, que adelanta también su inicio respecto a años anteriores. El sábado 12, Día del Dulce Nombre, continuarán estas actividades, junto a la verbena, mientras que el domingo tendrá lugar la misa solemne a las 12.00 horas, con la que concluirá la fiesta grande.
También cambia el momento de la procesión de la Virgen. En lugar de celebrarse el domingo por la tarde, como venía siendo habitual, este año tendrá lugar el sábado, después de la ofrenda de flores. La comitiva partirá desde la plaza a las 19.30 horas y, una vez finalizada la ofrenda y celebrada la misa, está previsto que la procesión se inicie alrededor de las 20.45 o 21.00 horas.

Estos cambios responden a la evolución que ha experimentado la participación de los vecinos durante los últimos años. Desde la Junta han constatado que la asistencia es especialmente elevada durante la jornada del sábado, mientras que el domingo por la tarde la afluencia disminuye considerablemente. Por ello, este año se ha optado por concentrar los principales actos en el sábado, aprovechando además que el Día del Dulce Nombre cae en sábado y el domingo es festivo, facilitando así que los vecinos puedan disfrutar de la celebración sin las limitaciones de horarios.
A esta programación se suma el servicio de bar y repostería que comenzó a funcionar el pasado año y que tuvo una gran acogida. La iniciativa permitirá a quienes se acerquen al santuario disfrutar de un ambiente de convivencia con bebidas, bocadillos y otros productos, convirtiendo el recinto en un punto de encuentro durante estas jornadas.
Una propuesta que cobra especial importancia teniendo en cuenta la coincidencia de estas fechas con la Feria de Albacete, una circunstancia que puede hacer que algunos vecinos se desplacen hasta la capital. Desde la Junta se hace un llamamiento para que los villarrobledenses se queden en la localidad y participen en los actos organizados en honor a su patrona.
Una tómbola con 30.000 papeletas
Otro de los grandes protagonistas de estas fiestas será, como cada año, la tradicional tómbola, una actividad especialmente ligada a los recuerdos de muchas generaciones de villarrobledenses.
Este año se pondrán a la venta 30.000 papeletas, una cifra similar a la del año pasado, cuando se consiguió ajustar la cantidad a la participación prevista y lograr que se entregaran todos los premios sin que sobraran papeletas ni recompensas.
Entre los principales premios se encuentran un fin de semana en Paradores, un robot aspirador Roomba y un ordenador portátil. Además, habrá bolsas con premio directo, destinadas a quienes quieran adquirirlas con la garantía de obtener un premio, junto a papeletas sueltas que permitirán optar tanto a los premios directos como a los tres grandes premios.
La celebración supone para la Junta de la Virgen un importante esfuerzo organizativo, pero también una cita cargada de ilusión y de significado para todo Villarrobledo. Por ello, el llamamiento se extiende a todos los vecinos para que participen no solo durante el fin de semana grande, sino también a lo largo de toda la novena, entendida como un camino de oración que comienza este jueves y culmina con los actos en honor a la patrona.
Porque el fin de semana del Dulce Nombre es mucho más que una celebración. Es una oportunidad para que Villarrobledo se encuentre, mantenga vivas sus tradiciones y vuelva a reunirse alrededor de la Virgen de la Caridad, una figura profundamente ligada a la historia y al sentimiento de todo un pueblo.
