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El presidente de la comunidad de regantes denuncia que con las dotaciones de agua para regadío impuestas por la Confederación en Villarrobledo son “regantes de secano”.

El Presidente de la Comunidad de Regantes de Villarrobledo ha mostrado su preocupación ante la gestión que está realizando la Confederación Hidrográfica del Guadiana que dice afecta a los agricultores de la localidad dependientes del Acuifero 23.

Lamenta Díaz del Amo que ningún Gobierno en los últimos 30 años se haya preocupado por las aguas subterráneas y en concreto las que abastecen a la Cuenca del alto Guadiana de la que depende Villarrobledo.

Afirma no entender que tras los esfuerzos realizados por las Comunidades de Regantes, sobre todo la de Villarrobledo, por cumplir las recomendaciones impuestas en cuanto a la explotación del Acuifero 23, en cuanto a las restricciones de agua para su mantenimiento dado que siempre ha estado en entredicho su sobreexplotación, ahora se encuentren que las dotaciones de agua para regadío señaladas por la confederación no sean suficientes para el mantenimiento de las explotaciones agrícolas después de que la administración concediera ayudas para fomentar el regadío y que ha supuesto grandes inversiones a los agricultores.

Una de las imposiciones que este organismo hidrográfico trasladó a las comunidades de regantes fue la creación de las denominadas “masas de Agua” , creándose tres en nuestra zona, la masa 1, la masa 2 y la masa Rus Valdelobos, integradas por las 21 comunidades de regantes.

Para Díaz del Amo, La Cuenca del alto Guadiana ha sido perjudicada por los incumplimientos reiterados de la Confederación Hidrográfica que dice ha aportado datos a Bruselas que no se corresponden con la realidad, lo que ha derivado en las correspondientes sanciones una vez que desde el organismo europeo se han analizado los expedientes, ya que en 2013 se dijo que la extensión en hectáreas de la Masa de Rus Valdelobos que es la que afecta directamente a Villarrobledo, era de 11.378 hectáreas consignándose una dotación de agua de 1.800 metros cúbicos por hectárea. El problema viene cuando tras la revisión realizada en 2016 se demuestra que las hectáreas son de casi el doble, en concreto, 19.956 con lo que la dotación de agua es menor al repartir los 1.800 metros cúbicos en el doble de hectáreas.

Con estos datos, Bernardo Díaz del Amo afirma que es imposible regar las explotaciones con estas dotaciones de agua, lo que provocará la desaparición de los cultivos y la pérdida de competitividad ya que el cultivo de la vid puede verse gravemente afectado. Con lo que declara que los regantes del Alto Guadiana son “regantes de secano” y por lo que hace un llamamiento al Gobierno central para que se implique y tome cartas en el asunto.

Insiste en que los usuarios de la Cuenca del Alto Guadiana han sido los grandes perjudicados por la gestión de la Confederación que no les ha mostrado protección y no siendo fieles a los datos reales de extensión que dice que existe en el ámbito de la masa de agua subterránea Rus Valdelobos, datos que afirma se han modificado en tres ocasiones, lo que acaba perjudicando a los regantes.

Por tanto, Diaz del Amo, pide compromiso a la administración, más protección administrativa a la confederación y conciencia a los usuarios que a la postre serán los grandes afectados en sus explotaciones.

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