El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page ha querido empezar su discurso navideño, grabado en Jorquera y Alcalá del Júcar, dando las gracias a los castellano-manchegos porque «aunque ha sido un año difícil e intenso, ha sido sobre todo productivo por el trabajo de todos».
Para el jefe del Ejecutivo, en este año 2016 «Castilla-la Mancha ha empezado a volar, a recuperar la autoestima perdida, a saber que entre todos lo vamos a conseguir y en el que se han puesto los pilares de la recuperación y del renacimiento de nuestra tierra».
El presidente ha recordado la historia y las señas de identidad de nuestra comunidad porque «Castilla-La Mancha está en corazón de España y llevamos a España en el corazón».
La celebración del cuarto centenario de Cervantes por todo lo alto en este 2016, ha servido al presidente para reconocer que «tanto su autor como Don Quijote son nuestra principal marca, nuestra seña de identidad y de los que tenemos que presumir».
Y teniéndolos a ellos como modelos saca un enseñanza: «lo importante es hacer las cosas juntos, poner por delante lo que nos interesa a todos, separar los intereses de partido y primar lo colectivo, ese es mi empeño» y en eso ha sido «ejemplo Castilla-La Mancha ese año». García-Page ha recordado como hemos sido la comunidad autónoma que más pacto y alianzas ha alcanzado durante 2016 «con sindicatos, empresarios y con multitud de colectivos».
La fórmula del presidente para «despejar incertidumbres y fabricar esperanza» es «ir de la mano y para conseguirlo en nuestra tierra «hemos firmado un auténtico pacto por la recuperación social y económicamente».
García-Page ha abogado por seguir como hasta ahora, «en el camino de la moderación, del entendimiento y del pacto ciudadano» frente al radicalismo de algunos porque, en momento difíciles como los que atravesamos, «hay que hablar y escuchar más porque aunque hay motivos para la esperanza, todavía quedan cuestas que subir para recuperar el tiempo perdido».
Ha lanzado un llamamiento a la sociedad para «seguir por el camino del diálogo y crecer como lo hemos hecho este año, por encima de la media en empleo, en exportaciones, en el comercio minorista, en turismo, en la industria agroalimentaria».
Se ha mostrado esperanzado porque «tenemos motivos para creer en nosotros mismos, trabajando sobre todo en la igualdad ante la salud, ante la educación y que todos los niños puedan estudiar con independencia de los ingresos de sus familias, que tengamos unos servicios públicos que atiendan a quien más lo necesita». En definitiva, que podamos decir que «nadie se queda en la cuneta» ha concluido.
Para 2017, el presidente manifiesta su propósito de que «nadie se quede al margen, que el crecimiento se reparte para los que más lo necesitan porque una sociedad como la española no puede aceptar que el 35% esté en la cuneta».
«La igualdad» que tanto ha repetido el presidente en su discurso, se seguirá persiguiendo en 2017 para que tengamos «una mejor sanidad, una mejor educación y para todos, los servicios públicos de los que hemos presumido siempre en España y sobre todo, más empleo, 44.000 parados menos este 2016 es un buen motivo para que el año próximo se doble esa cantidad». Con ese objetivo, les deseo que se sumen al proyecto de Castilla-la mancha, el proyecto de todo».
«Tenemos ruta, tenemos camino claro y tenemos meta» ha sentenciado.
