El pasado viernes 25 de noviembre se conmemoró el Día Contra la Violencia de Género en Villarrobledo, un día de reivindicaciones en el que tuvieron lugar diferentes actos que contaron con la presencia de autoridades, representantes de los grupos políticos y diferentes colectivos y vecinos que se quisieron sumar a la celebración de este día para hacer conciencia y visibilidad al problema de la violencia machista.
Día importante que contó con la asistencia de numerosos vecinos de la localidad y en el que la concejala de mujer, Rosario Herrera quiso destacar la unión de todos los colectivos que participaron para luchar contra esta lacra social.
El alcalde recordaba que son ya 40 las mujeres asesinadas a manos de sus parejas, un problema en el que las instituciones deben poner todos los recursos necesarios para terminar con él.
Para terminar con esta lacra social, el alcalde considera fundamental la educación de los jóvenes tanto en los centros educativos como en los hogares.
Importante también los recursos de las instituciones y la coordinación en el trabajo de los técnicos encargados del área de la mujer, junto con Guardia Civil y Policía Local.
Desde el Partido Popular también quisieron sumarse a la celebración de este día, importante para hacer conciencia social, a través de la realización de actos de este tipo con los que se pretende además que las víctimas logren denunciar a los maltratadores.
Para Valentín Bueno las instituciones siguen trabajando para avanzar en la lucha contra el maltrato y para conseguir que las mujeres víctimas puedan dar el paso de denunciar a sus maltratadores.
Para el portavoz de Izquierda Unida, Manuel Clemente es importante que cada vez se sumen más colectivos, en una “lucha de todos”, como fue el caso de los estudiantes, lo que demuestra según Clemente la importancia de la concienciación en los centros educativos y en los más pequeños.
En la lucha contra la violencia de género, Clemente critica el papel de las instituciones diciendo que no modifican las leyes, y que no se presupuesta para acompañamiento a las víctimas, que en muchas ocasiones deben continuar viviendo con sus maltratadores por situaciones económicas.