La literatura también puede disfrutarse alrededor de una copa de vino y, sobre todo, compartiendo. Así lo demostraba el pasado sábado la actividad ‘Entre vinos y libros’, organizada por la Asociación Cultural Narradoras de Palabras en la Biblioteca del Caballero del Verde Gabán, y que reunió a alrededor de 16 participantes.
Una propuesta diferente para acercarse a la lectura y descubrir nuevas historias de una manera mucho menos convencional. Porque en esta ocasión no fueron las portadas, los autores o las sinopsis los que decidieron qué libro podía conquistar a cada lector. Una de las dinámicas protagonistas fue la cita a ciegas con un libro. Los participantes se encontraron con diferentes lecturas de las que únicamente conocían unas pocas palabras capaces de evocar sus temas, sus sensaciones o aquello que podían despertar en quien se adentrase en sus páginas.
Sin conocer el argumento ni dejarse llevar por las primeras impresiones habituales, tocaba elegir y dejarse sorprender. La jornada también contó con un particular speed dating literario, encuentros breves en los que los asistentes pudieron conocer diferentes propuestas y descubrir cuál de ellas despertaba esa conexión especial. Y todo ello acompañado por el vino, convertido en un elemento más para conversar, compartir impresiones y poner en valor una de las tradiciones de nuestra tierra.
Un ambiente cercano y distendido que permitió demostrar que hablar de libros también puede ser una experiencia social y compartida. Desde Narradoras de Palabras destacan la buena acogida de esta primera propuesta, que consiguió que todos los participantes encontraran uno o varios libros con los que conectar.
Una experiencia que refuerza la apuesta de la asociación por acercar la cultura a través de formatos participativos y diferentes, vinculando la lectura con la vida cotidiana, la gastronomía y nuestras tradiciones. Porque a veces para enamorarse de un libro no hace falta conocer su portada, ni siquiera su título. Basta con dejarse llevar por unas pocas palabras y descubrir qué historia espera detrás de la primera página.

