La Iglesia de San Blas se convirtió este sábado en el escenario de una nueva cita del Festival Internacional CLM Antiqva, una propuesta que alcanza ya su sexta edición y que vuelve a llevar la música antigua a espacios cargados de historia. Un escenario que, siglos atrás, ya fue testigo de sonidos similares y que ahora recupera esa esencia a través de una programación que une patrimonio, cultura y música.
Detrás de esta iniciativa también hay talento joven y de nuestra tierra. Cristina y Fran, dos jóvenes de Villarrobledo, continúan trabajando con ilusión para hacer crecer año tras año un proyecto que permite acercar este tipo de música al público y disfrutar de propuestas culturales de primer nivel sin salir de la localidad.

La programación de CLM Antiqva en Villarrobledo comenzó con una comida en el restaurante Azafrán y una visita guiada por la ciudad, antes de trasladarse a la Iglesia de San Blas para disfrutar, a partir de las ocho de la tarde, de la música de la Orquesta Sinfónica de la Escuela Municipal de Música, fruto del proyecto de la Academia Barroca.
Una cita que volvió a demostrar cómo la cultura y el patrimonio pueden encontrarse en espacios tan emblemáticos como San Blas y que pone también en valor el trabajo de jóvenes de Villarrobledo que apuestan por iniciativas capaces de recuperar y acercar la música histórica a nuevos públicos.

