El Don Octavio CP Villarrobledo arrancó la temporada dejando una magnífica imagen en el Paquito Giménez. Los de Miguel Falcón merecieron más ante el Yugo UD Socuéllamos en un encuentro en el que fueron superiores durante buena parte del choque y dispusieron de las mejores ocasiones para llevarse los tres puntos. Solo la falta de acierto de cara a portería privó a los rojillos de un debut todavía más brillante.
El conjunto de Miguel Falcón firmó una gran primera parte, con un importante despliegue físico que permitió a los visitantes dominar el juego, presionar con intensidad y mantener al Socuéllamos lejos de su área. El Villarrobledo se mostró intenso, solidario y muy bien plantado sobre el terreno de juego, generando además varias ocasiones claras para haberse adelantado en el marcador.Yeray Molina, Yeray Tavio, Imad Fakir, Diogo Pdtiz y Navarro tuvieron oportunidades para poner por delante a los nuestros, pero el balón no quiso entrar. Al Don Octavio CP Villarrobledo únicamente se le podía reprochar su falta de acierto en los metros finales.
El dominio visitante fue evidente durante este primer acto. El conjunto local apenas consiguió acercarse a la portería defendida por Adri López, teniendo su ocasión más destacada en un centro de Iñigo al al que Diosbert no llegó por muy poco.
Tras el paso por vestuarios, el partido se igualó algo más. El enorme despliegue físico realizado por los de Falcón durante la primera mitad era difícil de mantener durante los 90 minutos, y el Socuéllamos consiguió merodear con mayor frecuencia el área visitante.
En una de sus acciones más peligrosas, Carlos García obligó a intervenir a Adri López, que respondió con seguridad para evitar que los locales tomaran ventaja. A pesar de ello, el Villarrobledo no renunció al partido y siguió buscando el gol. Los de Miguel Falcón continuaron intentándolo y tuvieron una magnífica oportunidad para romper la igualada por medio de Touré, cuyo disparo terminó estrellándose en el palo.
En el tramo final, el Socuéllamos se quedó con un jugador menos durante los últimos cinco minutos del tiempo reglamentario y los cinco de añadido. El Don Octavio CP Villarrobledo se volcó entonces en busca de un gol que hiciera justicia a los méritos contraídos durante el encuentro, pero finalmente el marcador no se movería.
El 0-0 deja un sabor agridulce por las ocasiones desaprovechadas, pero las sensaciones son más que positivas. El equipo de Miguel Falcón protagonizó un gran debut, mostrando personalidad, intensidad, capacidad de trabajo y argumentos futbolísticos para competir ante un rival exigente.
El Don Octavio CP Villarrobledo regresa del Paquito Giménez con un punto, pero, sobre todo, con la sensación de que hay motivos de sobra para ilusionarse con una temporada que promete grandes momentos.
