Villarrobledo En Acción! celebró este 4 de julio un acto reivindicativo con motivo del Orgullo LGTBI, una jornada que la formación considera imprescindible recuperar en las calles del municipio después de varios años sin celebrarse con la fuerza y la visibilidad que merece.
El acto contó con la intervención de Mario de la Ossa, coordinador de Villarrobledo En Acción!, quien agradeció la asistencia de las vecinas y vecinos presentes en una jornada especialmente calurosa y recordó que también en municipios como Villarrobledo hay mucho que reivindicar. De la Ossa subrayó que vivir lejos de los grandes centros urbanos no significa que existan menos discriminaciones, menos miedos ni menos armarios.
Desde Villarrobledo En Acción! se lanzó una propuesta clara: que el Orgullo de 2027 sea organizado directamente por el Ayuntamiento de Villarrobledo. La formación considera que los derechos humanos, la igualdad y la diversidad no pueden depender únicamente del esfuerzo de un partido político o de la voluntad militante de unas pocas personas, sino que deben ser asumidos por la institución que representa a toda la ciudadanía.
Mario de la Ossa defendió que el Ayuntamiento debe estar a la altura y hacer del Orgullo un acto público, transversal y plural. No obstante, advirtió que, mientras eso no ocurra, Villarrobledo En Acción! seguirá sacando esta reivindicación a la calle, porque los derechos no se regalan desde los despachos: se conquistan peleando y se mantienen defendiéndolos día a día.
Durante el acto, Miryam Mondéjar, concejala de Villarrobledo En Acción!, dio lectura al manifiesto elaborado por la formación. En él se reivindicó que el Orgullo sigue siendo necesario porque todavía muchas personas necesitan escuchar que tienen derecho a amar a quien quieran, a vivir como son, a formar la familia que deseen y a ocupar el espacio público sin miedo, sin vergüenza y sin pedir permiso.
La concejala recordó que el Orgullo no es solo una fiesta, aunque la alegría forme parte esencial de la jornada, sino también memoria, dignidad y lucha. Villarrobledo En Acción! quiso rendir homenaje a todas las personas que abrieron camino frente a la persecución, el insulto, la violencia, la discriminación y el silencio impuesto por una sociedad que durante demasiado tiempo quiso decidir qué vidas merecían ser reconocidas.
El manifiesto puso el acento en una realidad que algunos pretenden ocultar: todavía hay jóvenes que sufren acoso en colegios e institutos por su orientación sexual, personas que no se atreven a hablar de su pareja en el trabajo o en su familia, y vecinas y vecinos que siguen midiendo sus gestos en la calle por miedo a una mirada, a un insulto o a una agresión.
Villarrobledo En Acción! denunció también el avance de discursos políticos y sociales que pretenden devolver a la sociedad a tiempos de silencio, armarios cerrados y vergüenza impuesta. La formación alertó de que la ultraderecha intenta convertir los derechos humanos en una guerra cultural, atacando no solo al colectivo LGTBI, sino también a la igualdad, la educación pública, el feminismo, la convivencia democrática y la libertad de todas las personas.
En este sentido, el manifiesto fue contundente: cuando la ultraderecha habla de libertad, muchas veces se refiere al privilegio de unos pocos; cuando dice defender a la familia, suele reconocer solo un modelo de familia; y cuando habla de neutralidad en las aulas, lo que pretende es borrar la diversidad y dejar solas a niñas, niños y adolescentes que necesitan referentes, respeto y acompañamiento.
Miryam Mondéjar defendió una escuela pública que eduque en igualdad, respeto, consentimiento, diversidad y derechos humanos. Villarrobledo En Acción! sostuvo que la educación en diversidad no adoctrina, sino que protege; no divide, sino que enseña a convivir; no impone una forma de ser, sino que evita que ninguna persona sea discriminada por amar, vestir, expresarse o vivir de manera diferente a los estereotipos impuestos.
El manifiesto también reivindicó un Orgullo feminista y capaz de nombrar todas las realidades del colectivo. La formación señaló la invisibilización histórica de las mujeres lesbianas y reclamó que sus vidas, deseos, relaciones y luchas ocupen el espacio público que les corresponde. También puso sobre la mesa realidades que afectan a muchos hombres gays, como la homofobia, la plumofobia, la presión estética, la soledad no deseada, el miedo al rechazo familiar, el estigma vinculado al VIH y las dificultades para construir vínculos sanos en una sociedad que todavía castiga a quienes se salen de la masculinidad dominante.
Villarrobledo En Acción! defendió un municipio donde la bandera del Orgullo no sea un gesto simbólico de un solo día, sino el reflejo de un compromiso político durante todo el año. La formación reclamó políticas públicas de sensibilización, formación en diversidad, apoyo a la juventud, respaldo a las asociaciones y espacios seguros en la cultura, el deporte, la educación, las fiestas y la vida comunitaria.
Por su parte, Rubén Nieves, portavoz de Villarrobledo En Acción!, intervino para recordar que Villarrobledo sigue siendo un pueblo donde muchas personas no dan el paso de hacerse visibles por miedo al qué dirán. Nieves trasladó un mensaje de protección, comunidad y valentía, afirmando que bajo el arcoíris caben todas y todos, y que nadie debería esconderse ni vivir con miedo por ser quien es o amar a quien ama.

El portavoz reivindicó la alegría como una forma de resistencia y como una trinchera frente a quienes quieren arrebatar derechos conseguidos tras años de lucha. Para Villarrobledo En Acción!, celebrar con alegría no significa olvidar los problemas, sino demostrar que la dignidad, la libertad y la diversidad son más fuertes que el miedo.
Finalmente, Cres García, miembro de Villarrobledo En Acción!, cerró las intervenciones apelando al respeto, la inclusión y la dignidad de todas las personas, con independencia de su orientación sexual, identidad o expresión de género. García defendió que el Orgullo debe ser una fiesta de colores, alegría y esperanza, pero también un compromiso colectivo para construir un mundo donde nadie tenga que esconderse para ser feliz.
Villarrobledo En Acción! concluyó el acto reafirmando su compromiso con un Villarrobledo libre, diverso, feminista y democrático, donde todas las personas puedan ser, amar y vivir sin miedo. La formación insistió en que no dará ni un paso atrás frente al odio, la intolerancia o quienes pretenden utilizar los derechos humanos como moneda electoral.
Frente al miedo, Villarrobledo En Acción! defendió comunidad. Frente al silencio, presencia. Frente a la intolerancia, más derechos. Y frente a quienes quieren devolver a la sociedad al pasado, más educación pública, más feminismo, más democracia y más Orgullo.
